En mitad de ninguna parte de Julio Llamazares:
'Mi amigo Tacho Getino, hombre afable y generoso, incapaz de hacerle daño a nadie sin motivo o sin que medie provocación, es, pese a ello, la única persona que conozco condenada, en la ya larga historia de la justicia española, por un delito de nocturnidad. Así, como suena, no como causa agravante de otro delito, que es como se entiende siempre, sino como delito principal'