Resumen y sinopsis de Las amistades peligrosas de Pierre Choderlos de Laclos
La Marquesa de Merteuil y el Vizconde de Valmont, que en otro tiempo fueron amantes, se aprovechan del mejor modo que pueden de la sociedad puritana y privilegiada en la que viven. En detalladas cartas comparten y hacen gala de sus hazañas amorosas. Pero, mientras que el vizconde puede hacer alarde de sus libertinajes, la marquesa debe disimular. Su rango social, su viudez y su condición de mujer la obligan a comportarse con doblez, y para competir con el vizconde debe intentar escapar del papel que la sociedad le impone.Ha participado en esta ficha: bclaudia
Del único y gran esfuerzo literario de Choderlos de Laclos hay que destacar la densidad y la complejidad narrativa y polifónica de la novela, que lleva al límite el formato epistolar para conseguir un relato muy moderno en su fragmentación, carente de narrador y con el desarrollo de unos hechos que entresacamos de distintos testimonios escritos, con una variedad de estilos de voces pertenecientes a personajes que se mueven de la ingenuidad, pureza, y por qué no decirlo, estupidez, propia de unos jóvenes inexpertos, frente al retorcimiento de quienes son los protagonistas y malos malísimos; dos libertinos con un don para la maquinación y el despliegue de planes meditados que llevar a cabo con plena frialdad.
Me impide puntuar más alto con un carácter reiterativo y la escasa fluidez por momentos, el libro se empantana mucho y pierde incluso el hilo con ciertos discursos, se adentra en un lenguaje ampuloso, enrevesado y propio de un ensayo que obliga a volver atrás una y otra vez; puede ser, no lo niego, limitación mía como lector a la hora de encarar según qué textos.
Amor, sexo y pasiones muy humanas (orgullo, venganza, rivalidad) ejecutadas como una astuta partida de ajedrez, calculando movimientos, sirviéndose de otros como peones; en el fondo, un duelo de mentes perversas o quizá adelantadas a su tiempo; el de la buena sociedad aristocrática prerrevolucionaria de oropeles y mentiras.
Valmont, un calavera que vive su sexualidad públicamente y sin tapujos, conquistador impenitente y sin moral. Merteuil, mujer fatal que debe ser, en cambio, más recatada en sus manejos para obtener su placer mientras preserva su respetabilidad pública. Les acompañan la presidenta de Tourvel, estandarte de los altos valores y la piedad cristiana y filial, de quien seguimos su lucha interior y su desmoronamiento psicológico, y no será la única inocente fatalmente corrompida. También la anciana señora Rosemonde, una pobre anciana que tal vez representa el papel de observadora impotente de los acontecimientos y la única “normal”…
El enfrentamiento soterrado de Valmont y Merteuil, quienes parecen mantener una relación equívoca y extrañamente obsesiva, se salda con consecuencias graves en cuanto deciden “ir a la guerra”. La célebre carta donde ella nos cuenta algo de su pasado parece una declaración de intenciones; la simulación de los sentimientos y de las acciones como arte perfeccionado al extremo. El componente moralista de “Las amistades…” podemos pensar que es inevitable, y algo de ello hay en lo desproporcionado y providencial, divino diríamos, del castigo que recae sobre la “mala mujer”, pero también hay una mirada oscura, desencantada, en la cual los buenos nunca son recompensados y nadie sale bien parado, como si estos personajes hubieran puesto en marcha algo que ni ellos pueden controlar.
Es una novela interesante, muy crítica con la nobleza de la época. Al final creo que se destapa como, en parte, una fábula moral, construida sin embargo con bastante mas complejidad: no es una novela particularmente fácil, con un ritmo lento que hace que el primer centenar de páginas se puedan hacer bastante pesadas.
Buenos personajes principales que he terminado adorando, manipuladores, maquiavélicos... ligeramente enfermizos. Me ha encantado el cómo se han aprovechado de la amistad a sus anchas, el cómo la historia dio su cese en un final karmático tras una muerte que no vi venir. Por momentos tal vez si se habrá hecho algo densa o repetitiva su lectura, pero vale la absoluta pena.
Es una lectura ardua y lenta, pero interesante y curiosa. Lleva al lector a reflexionar al mismo tiempo que sigue una historia tan enredada. Oportunidad magnífica para juzgar valores religiosos y culturales.
¡He aquí un libro que me ha fascinado completamente! El autor, Choderlos De Laclos, decide en este libro hacer una crítica frenética contra la nobleza de la época. Asqueado por el libertinaje, los vicios y la corrupción que ve a su alrededor desea plasmar en ésta obra todo el mal que aqueja a la sociedad para poder dar así una lección moral a sus contemporáneos.
El libro gira en torno a dos antiguos amantes, a cual más perverso y pervertido, que inician un duelo con el fin de consagrarse él uno sobre el otro. Tanta es su perfidia que no les importara echar a perder, a su paso, a todas las personas virtuosas y puras que no actúan más que como simples peones en su juego.
El libro actúa como una tela de araña que se va haciendo cada vez más grande. Al principio podemos incluso sentir cierta simpatía por estos dos monstruos y reírnos de sus maldades, pero a medida que avanza la obra y vemos las vilezas que esta pareja es capaz de hacer ,la obra se vuelve cada vez más sombría y un sentimiento de perdición baña todo el libro.
Es curioso ver las distintas personalidades de los personajes reflejadas en su modo de escribir las cartas. También el autor hace uso de éstas para poder mostrarnos el alcance de los engaños; los protagonistas recurren a constantes maquinaciones y hacen uso de buenas palabras para hacer que los otros hagan lo que ellos quieren , algo magistralmente demostrado puesto que en unas se puede ver las maquinaciones que realiza esta pareja, y en la otra como los inocentes personajes caen en la trampa.
He de señalar que al principio puede ser un poco lento, sobre todo en las 100 primeras páginas, pero esto es necesario para hacer más creíble los hechos narrados en las páginas posteriores que les aseguro que no dejarán indiferentes a nadie.
He tenido la pena de leer una edición malísima de este libro, editada por la Editorial Andrómeda, que estaba llena de errores en la traducción y que encima se tomaron el atrevimiento de no añadir en el libro el prólogo escrito por el autor. Con todo, y a pesar de esto, he podido disfrutar del libro y me ha parecido una autentica delicia. Su final es realmente impactante, y logra con éste lo que deseaba, darles a la sociedad una buena lección sobre como ha de procederse en la vida.
En definitiva, me parece un libro soberbio, lleno de una perversión y maldad que la gente de bien simplemente no podría ni imaginar. Tiene bien merecido la fascinación que causó en el momento de su publicación, así como también su puesto como uno de los libros más logrados de la literatura francesa y universal. En lo que a mi respecta, me ha cautivado y ahora se encuentra entre uno de aquellos por los cuales siento un gran cariño.
Es una gran obra en la cual los personajes se mueven como piezas de ajedrez, por turnos, observando la partida y actuando en consonancia con su forma de ser. Aparte del libertinaje, deja entrever los peligros del aburrimiento en el ser humano y, por supuesto, que unos más que otros encierran secretos tras una o varias máscaras.
Además, se guarda lo mejor para el final.
Cometí un gran fallo y es leerla (o al menos empezar su lectura) después de la magnífica adaptación cinematográfica. Craso error. La novela es pesada y muy lenta, lo que te hace perderte en ocasiones y abandonarla como yo lo hice.