Arsenio Lupin. Y la aguja hueva de Maurice Leblanc:
Arsenio Lupin y la Aguja Hueca empieza con una escena nocturna muy inquietante y sitúa desde el primer momento al lector en un estado de gran tensión (significativamente, la primera fase de la novela es 'Raymonde aguzó el oído'), lo que supone una traba o una distracción para que el lector pueda aplicar su ingenio a descubrir el verdadero misterio que se plantea, el enigma con una larga historia, el enigma que permitió a César ocupar la Galia y posteriormente a los normandos iniciar en Francia su despliegue por Europa.