20 días por libro

Me quedo perplejo al leer una noticia en el diario Aragondigital.es en el que ofrece la opinión de la directora de la Biblioteca de Aragón, Pilar Navarrete, sobre los datos acerca del préstamo de ebooks en las bibliotecas públicas. Resulta que según los datos que maneja la Biblioteca de Aragón, la mayoría de los usuarios devuelve el préstamo digital en 20 días, cuando tienen 30 en total para poder quedárselo en préstamo.
El resultado del análisis sobre este dato es que el libro electrónico aburre, que su lectura no convence ya que en 20 días no da para poder leerse una obra completa. ¿20 días? Reconozco que soy un lector compulsivo, puedo leer un libro detrás de otro, empalmándolos como un fumador nervioso hace con los cigarrillos, y que hay semanas que termino tres o cuatro libros. Entiendo que no es mi caso, pero… veinte días creo que es un periodo más que suficiente para que un aficionado a la lectura -después de todo, ha sacado el libro de la biblioteca, ¿no?- se termine, por lo menos, una obra.
Otra cosa es el nivel de información sobre el uso del lector electrónico, o que las obras disponibles en el dispositivo de préstamo sean clásicos sin derechos de autor, muchos de las cuales ya están más que releídos o bien son, directamente, un aburrimiento para la mayoría de los lectores de hoy en día.
Me llama la atención otra frase:
Hemos comprobado que existe más una curiosidad hacia este tipo de libros que realmente una afición y mucho menos una costumbre de leerlos
Los ebooks son libros. Un libro electrónico es tan bueno o malo, divertido o aburrido, como su equivalente en papel, no son diferentes más que en el formato, como si fuera bolsillo, rústica o tapa dura. No puede existir una afición al libro electrónico más que a otro tipo de encuadernación. Hay que diferenciar entre dispositivo -lector electrónico- y contenido -ebook-, y de informar de sus posibilidades, sobre todo a la gente más mayor, los principales beneficiarios de su escaso peso y la capacidad de aumentar el tipo de letra.
Un consejo gratis: Sería ideal organizar un taller de uso del libro electrónico en las bibliotecas para mayores de sesenta años. Después de eso igual si que surge una «afición», como en el fútbol.

10 de agosto de 2011 a las 8:28
Yo he pensado lo mismo, que 20 días es más que suficiente para leer según qué libros.
Incluso es posible que haya gente que lea más con ebooks que con libros “tradicionales” porque pueden llevarse a cualquier parte sin temor a que te pesen demasiado.
Y sí, sería una magnífica idea que a las personas que precisamente pueden tener más problemas para leer según qué tamaño de letra, les ayudaran a utilizar una herramienta donde la letra es configurable.
10 de agosto de 2011 a las 10:39
El préstamo en la biblioteca a donde voy es por quince días, aunque puedes prorrogar otros quince, y suele darme tiempo de sobra. También es verdad que si el libro me aburre lo devuelvo sin acabarlo, tengo demasiados pendientes de leer. No veo la diferencia entre leer en papel o en pantalla, en cuanto a lo que se tarda, quiero decir.
10 de agosto de 2011 a las 13:16
Yo no tengo un e-reader ni he leído nunca un e-book, pero coincido con vosotros en que las conclusiones del informe en cuestión no son las más acertadas. De esos datos se podría desprender, de igual forma, que una lectura más fácil con el nuevo dispositivo hace que se lea más deprisa, o que como se puede transportar con menos peso es más fácil sacar huecos para leer en cualquier lado y el libro se termina antes.
Respecto a la frase que se señala en el artículo, es evidente que no puede haber “costumbre” de leer en este nuevo formato cuando un porcentaje muy bajo de la población tiene e-reader y hace relativamente poco que ha salido al mercado. Muchas bibliotecas aún no lo han incorporado a sus servicios y en muchos hogares ni se plantea el tema. Costumbre no es la palabra…
10 de agosto de 2011 a las 13:27
Yo vivo en Bilbao y aquí las bibliotecas prestan los libros por periodos de 15 días, con posibilidad de haces dos renovaciones (un total de mes y medio), pero no creo que se pueda inferir nada a partir del dato del tiempo que hemos tardado en leer un libro… ni para bien ni para mal, claro. De hecho, algunos de los libros que menos me han gustado me los he leído de una sentada (supongo que por aquello de quitármelos de encima de una vez por todas).
Estoy de acuerdo en que el formato no tiene nada que ver en eso de que un libro te enganche más o menos. Yo era reticente a caer en el “vicio” de los lectores electrónicos, pero he terminado por caer rendido ante sus numerosas virtudes.
Eso sí: sigo prefiriendo leer en papel en la medida de lo posible. Me gusta sentir cómo “cambio de libro” al empezar una nueva novela, cómo su “cuerpo” va cambiando a medida que avanzo en la lectura… tal vez debiera hacérmelo mirar por algún especialista.
10 de agosto de 2011 a las 13:46
De hecho, yo desde que tengo el kindle leo mucho más rápido un libro. Y, de media, en menos de 20 días de sobra.
10 de agosto de 2011 a las 13:46
Yo soy (como el autor de la nota) un lector compulsivo. En vacaciones, he llegado a leer un libro por dia, si no me acompañó el clima para ir a la playa. Pero de todas formas, en épocas “normales” un libro suele durarme una semana, y un poco más si está en inglés. Ok, no soy el lector “común”, pero 20 dias es tiempo más que suficiente para leer un libro. Calculen esto: si leyendo lento, se tarda un minuto y medio por página (90 segundos) en 20 horas (72.000 segundos) se pueden leer 800 páginas… Es más, 400 hojas creo que supera la media de lo que son la mayoría de los libros.
10 de agosto de 2011 a las 13:48
Ah, una aclaración. Tengo un Kindle DX desde hace un poco más de una semana, y no he notado gran diferencia en la velocidad de lectura.
10 de agosto de 2011 a las 15:33
Supongo que depende del libro, no es lo mismo leerte los dos tomos del Quijote o El Señor de lo anillos, que un libro de 100 pg, pero normalmente salvo excepciones es tiempo mas que suficiente para leerse un libro. Ya que normalmente la gente que va a la BIBLIOTECA SUELE LEER BASTANTE.
10 de agosto de 2011 a las 16:03
Ayer hubo un par de conversaciones en twitter a cuenta de esta noticia, con comentarios jugosos y en el mismo sentido que el de esta entrada. La interpretación (que los usuarios no leen libros electrónicos) de un hecho constatable (que devuelven los lectores electrónicos en 20 días en lugar de agotar el periodo total de préstamo de 30 días) es, cuanto menos, capciosa. Ayer se habló de que algunos usuarios se llevaban el lector a casa para probarlo y comprarse uno a continuación, algo del todo posible, pero es cierto también que la calidad en los contenidos es determinante en cuanto al número de libros que se lean, y para que el tiempo de préstamo se agote. Muchas gracias por la entrada y por aportar un poco de sensatez ante tanto tremendismo antitecnológico que aún queda por ahí.
10 de agosto de 2011 a las 16:09
Opino lo mismo que ustedes, no veo ninguna diferencia entre un libro en papel o electrónico, salvo las obvias del tipo de material. Existe un mito con esto de que si se lee algo en el computador, no se comprende igual que en un libro en papel. Lo veo todos los días en la biblioteca de la Universidad donde trabajo, todos quieren el libro tradicional o bien imprimir lo que necesitan para un trabajo. Yo creo que eso tal vez sucedía en las antiguas pantallas que estaban moviéndose imperceptiblemente todo el rato, a mi me pasaba por lo menos, pero con las que usamos ahora se acabó este problema. Yo soy una persona de edad considerada bastante avanzada (69 años), sin embargo leo feliz en el e-reader de mi celular o en el notebook en mi casa, nunca demoro más de una semana, dependiendo del tipo de novela y su extensión, pero Los Juegos del Hambre por ej., me devoré en 3 a 4 días cada voumen.
Me encantaría tener un e-reader así que me atrevo a preguntarle a Lola y Manucho si el kindle sólo acepta los libros de Amazon o si se puede cargar allí libros en pdf o en word o txt.
Creo que la colega de Aragón está completamente equivocada, aquí en Chile hay algunas bibliotecas que han implementado el servicio de e-books con bastante éxito y eso que la mayoría de estos libros está en inglés y los alumnos no son muy aficionados a leer en un idioma diferente al castellano, claro que en carreras del área médica o ingeniería por ejemplo están obligados a manejarse medianamente con el inglés, la gran mayoría de literatura importante en esas áreas está en ese idioma.
10 de agosto de 2011 a las 16:28
Creo que coincido con todos, veinte días es más que suficiente para acabar un libro de tamaño medio (400-500 páginas).
Al hilo del cálculo de Manucho, mi media suele estar entre 30-40 páginas por hora, es decir que un libro medio tardaría en leerlo entre 10 y 16 horas, si se lee una horita al día, 16 días.
10 de agosto de 2011 a las 16:31
El artículo es penoso y las conclusiones de esta señora son de risa si no asustaran un poco.
De hecho, hablan de un estudio pero parece que simplemente manejan un dato que les ha debido arrojar algún tipo de CRM recién implantado y que les ha parecido curioso (puestos especular, como hacen ellos, pues yo especulo con esto).
El asunto es que, de un dato, no se pueden sacar conclusiones de ningún tipo y, posiblemente, están hablando más por prejuicios que ni siquiera por intuición u observación subjetiva.
Vamos, que el artículo o tiene segundas intenciones o, sencillamente, es el resultado de un sufrido becario veraniego buscando noticias estivales alternativas a la crisis y los disturbios de Londres.
10 de agosto de 2011 a las 16:47
Desde las pasadas navidades, todos los libros que he leído, lo he hecho a través del ebook, y tengo que decir que estoy encantada, y no he notado una gran diferencia en la rapidez de la lectura
Lo que me gustaría saber es si, los usuarios que devuelven los préstamos digitales en 20 días, ¿repiten o ya no han solicitado más digitales? Porque en el caso que repitan, no creo que la lectura en digital resulte tan aburrida
10 de agosto de 2011 a las 20:07
20 días es tiempo suficiente para terminar un un libro, probablemente hay personas que les suelen aburrir; pero como dice mi papá, una vez comenzado un ibro por mucho que no te guste debes terminarlo. Por otro lado, influye la fata de cultura que tenemos al leer, el interés y probablemente la novedad del préstamo de ebooks.
11 de agosto de 2011 a las 11:59
En mi opinión, desde sinerrata han dado con la clave de la cuestión.
El supuesto escaso éxito de los lectores electrónicos en bibliotecas públicas se debe a esos dos factores a los que apuntan, por un lado la intención con la que se recogen en préstamo (es bastante plausible que sea la de “cacharrear” un poco antes de adquirirlos en una forma más definitiva) y por otro el contenido del que están dotados estos aparatos.
A riesgo de equivocarme, me temo que los aparatos se ofrecen con un paquete de obras que se encuentran bajo dominio público por expirar derechos de explotación (los clásicos, vamos) y… nada más. Me parece lógico que la gente los devuelva una vez satisfecha su curiosidad.
Tal vez, la biblioteca debería tratar de atraer a sus usuarios a la lectura (en general, pero en este caso particular, en el formato electrónico) mediante la generación de contenido (partiendo desde lo local, recogiendo información, contactando con autores para saber si permiten la reproducción digital de sus obras…)
11 de agosto de 2011 a las 14:01
Sólo un comentario: Estoy totalmente de la idea de: tienes 20 días y ya.
Yo he trabajado en varias bibliotecas y soy del pensamiento de que cada uno lee a su ritmo, ni mejor ni peor. No se puede hacer una estimación exacta de cuánto es el tiempo que hay que emplear en leer un libro. Yo también soy una gran lectora y no me veo capaz de leerme El tambor de hojalata en 20 días, por poner un ejemplo, sea electrónico o no.
Veo los plazos positivos para que la gente no se duerma en lo laureles y se olvide de devolver el libro, como una forma de sellar la asisntecia, pero nada más, a no ser que el plazo sea más alto…
11 de agosto de 2011 a las 14:03
Estoy totalmente en contra, quería decir
22 de septiembre de 2011 a las 7:50
[...] Desconozco cuál es la postura general de las bibliotecas frente al préstamo digital -por lo que comentamos aquí, da un poco de miedo- ya que el trabajo que se está haciendo es el de prestar lectores [...]
25 de octubre de 2011 a las 13:58
Siguen queriendo retrasar lo más posible la implantación del libro electrónico por todos los medios, ¿no? Da la impresión de que el estudio está pagado por todos esos intermediarios que ven peligrar sus beneficios con la llegada de la tecnología a su coto privado, y tratan de convencer a los indecisos de que el nuevo soporte no es lo que están buscando, que se aburrirán, que se les quemarán los ojos… lo que haga falta para que sigan dándoles su parte. Alguien está buscando acercar lo nuevo a la gente, pero no todos están de acuerdo. Es más, para casi todos los intermediarios, editoriales incluidas, el 90% de los que tenemos un lector (si no un 100%) somos piratas que no buscamos más que libros gratis y no estamos dispuestos a pagar… a pagar por unos libros antiguos porque, si ya hay que esperar para las ediciones de bolsillo, las electrónicas salen entre seis meses y un año después de la publicación.
También estoy de acuerdo con el resto de comentarios, 20 días son suficientes para leer muchos libros, sobre todo si te interesan. Si te prestan un lector lleno de libros que no te llaman la atención es evidente que la gente lo cogerá más por probar el propio lector que por leerse los libros que hay dentro.