El hombre de los círculos azules, de Fred Vargas

Fred Vargas es diferente. Lo notas al empezar cualquiera de sus libros y encontrarte de sopetón con un montón de personajes ligeramente diferentes. Podrían ser normales, pero no lo son. Tienen un factor, posiblemente el factor Vargas, y en un momento de sus vidas, cambian, se convierten en seres únicos, como la misma Vargas, que nació siendo Frédérique Audoin, medievalista, y acabó siendo Fred Vargas, la escritora de novela negra revelación en Francia.
Vargas utiliza diversos personajes protagonistas en sus novelas, como el trío de historiadores neuróticos de Que se levanten los muertos, aunque parece ser que el favorito del público es el comisario Adamsberg, hilo conductor de Huye rápido, vete lejos, novela que fue adaptada al cine en 2007 por Régis Wargnier y que en el mercado en español se estrenó con el sonoro título de Plaga Final. Es Adamsberg quien protagoniza entonces El hombre de los círculos azules, Adamsberg el salvaje, el extraño, el ausente y reflexivo Adamsberg que tanto echa de menos correr descalzo sobre las piedras y se encuentra encerrado en un París infinito y lastrado por un amor imposible.
Pero no está solo. Mathilde, la bióloga marina, y Charles Reyer, el ciego guapo, son dos de las mejores apariciones en el libro de Vargas. Es impresionante el dominio de la escritora francesa sobre los diálogos, unas líneas en ocasiones Godardianas, que mantienen el hechizo durante páginas y páginas.
Objetos, en teoría sin importancia, aparecen rodeados de un círculo perfecto de tiza azul. Todo el mundo piensa que es algo sin importancia. Todos menos Adamsberg. Sabe que alguien va a morir, y que los círculos azules tendrán algo que ver. Y no se equivoca.
El hombre de los círculos azules es un libro divertido, rápido, ameno y lleno de asesinatos. La mano de Vargas en la narración es firme y apenas flaquea en la resolución de la historia, donde muchos de los narradores contemporáneos se venden al Deus Ex Machina. Vargas sólo se vende a Adamsberg y a su lejana manera de observar el mundo. Una historia más que recomendable.
Libros relacionados:El hombre de los círculos azules
Huye rápido, vete lejos
Que se levanten los muertos
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20 de septiembre de 2010 a las 8:31
Yo lo cabo de terminar, no conocía a esta autora y no creo que la vuelva a leer.
La novela me resultó aburrida, los personajes son poco creíbles, profundiza muchísimo en la psicología de cada unos de ellos fomentando esa sensación de irrealidad, TODOS tienen unas manías exageradas, por no decir que están de psiquiatra. El protagonista, por ejemplo, parece que descubre al asesino/a por ciencia infusa, sin razonamientos y sin dar prácticamente explicaciones porque (encima) esa manera de proceder es parte de su carácter, resulta un tipo lineal y anodino.
La trama no engancha, no hay la acción que se le supone a este género, la autora se pierde en las locuras de los personajes, que aunque son la base de la historia la hacen menos verosímil.
20 de septiembre de 2010 a las 8:36
Hola, Rosa!
Gracias por comentar con nosotros. Es curioso, has enumerado los motivos por los que me encantan las novelas de Fred Vargas (excepto por lo de que Adamsberg es anodino, ahí no estoy de acuerdo). Es cierto eso de que para gustos colores, desde luego
20 de septiembre de 2010 a las 9:15
Hola y de nada, Alfredo.
La verdad es que yo no soy de novela negra (me gusta más la literatura fantástica y de ciencia-ficción, pero siempre dentro de una especie “realismo mágico”), el caso es me estoy empezando a aficionar ahoraa este género, quedé encantada con GRITO EN EL HIELO de Camilla Ceder (MUY RECOMENDABLE) y cuando leí la sinopsis de Un lugar incierto (con sus vampiros y todo) me dieron ganas de leerlo, no lo encontré en el bibliometro y me decidí por El hombre de los círculos azules, no sé si acabaré cogiendo Un lugar incierto y cambiando de opinión, puede que lo intente…
20 de septiembre de 2010 a las 9:21
Siento decirte que la sinopsis juega al engaño… en Un lugar incierto hay leyendas sobre vampiros, y hasta un viaje por la zona más “tradicional”. Pero sin más elemento fantástico que el propio estilo de Vargas. Aquí te dejo mi reseña, pero claro, a mi me encanta Vargas: http://www.lecturalia.com/blog/2010/08/18/un-lugar-incierto-de-fred-vargas/
23 de enero de 2011 a las 20:44
He leído “La tercera virgen”, y Fred Vargas me ha fascinado. Soy una paleadora de nubes incondicional.
Ahora voy a leer “El hombre de los círculos azules”.
Un saludo.
12 de febrero de 2011 a las 10:04
Bucólica y absurda. Intensa. Genial Fred Vargas.
Pero… no nos cuenta por qué Le Nermond escribe “Víctor, mala suerte, ¿qué haces fuera?” alrededor de sus circulos azules.