Escritora japonesa, Hitomi Kanehara dejó el colegio siendo una adolescente para comenzar su carrera literaria.
Kanehara, apoyada por su padre, profesor de literatura, publicó Serpientes y piercings con tan sólo 21 años y logró un éxito arrollador en Japón, llegando a ganar el prestigioso premio Akutagawa y el Subaru y vendiendo más de un millón de copias.
Desde entonces ha publicado cuatro novelas más y se ha establecido como una de las grandes voces jóvenes de la literatura japonesa.