Resumen y sinopsis de Todas las malditas veces que la tuve debajo de mí de Cristina Prada
Regresa Cristina Prada con una maravillosa novela romántico-erótica en la que de nuevo el amor y la música son los verdaderos protagonistas.
¿Recuerdas cuando eras adolescente y tratabas de ir a la moda, con tu carpeta forrada de fotos de tu grupo favorito y cantando sus canciones hasta quedarte afónica? ¿Recuerdas que pensabas que era imposible que hubiera alguien más guapo que ellos?
Ava Collins era como tú.
Pero han pasado quince años desde entonces. Ya no hay pósters en las paredes de su casa y, aunque la han decepcionado sentimentalmente, sigue luchando por ser como quiere ser. El 22 de mayo decide cruzar el Eurotúnel en el destartalado Rover de su amiga Emmet para ir a un concierto de los No Regrets, y su vida cambiará para siempre.
Ava entenderá lo que es querer de verdad, a pesar de lo complicado y maravilloso que puede ser, y todo lo que el amor puede hacerte crecer. La ciudad de Londres será testigo de cada beso, de cada lágrima, de cada gemido.
La música y el amor. Todos tus sueños al alcance de tu mano, todo lo que deseaste en tu habitación cuando tenías quince años mientras escuchabas tu canción favorita.
Bienvenida al lugar donde viven los reyes del pop.
Bienvenida al lugar en el que todos tus sueños pueden hacerse realidad.
Los que me conocen saben que no suele gustarme la novela rosa, aunque como persona que no quiere dejarse llevar por sus prejuicios, de vez en cuando leo algún libro de estas características. Y, en ocasiones (contadas eso sí), encuentro un libro que me gusta realmente. Ese ha sido el caso de Todas las malditas veces que la tuve debajo de mi, una historia inesperadamente divertida, conmovedora y que, a pesar de su extensión (son más de 500 páginas) he devorado en muy poco tiempo.
Cristina Prada es la autora de semejante novela. Es muy célebre en el mundillo de la literatura romántica, en especial por el boca a boca. E inesperadamente, Prada resulta una buena escritora, con un estilo de escritura ingenioso, sencillo y con una buena ejecución que consigue gracias a una prosa dinámica, ágil y un desarrollo aceptable, un lenguaje funcional y unas descripciones lo suficientemente atractivas como para mantenerte enganchada durante toda la novela. Pero lo mejor, sin duda alguna, han sido los personajes. Su construcción es magnífica. Todos ellos te resultan verosímiles y logras empatizar muy pronto con sus emociones. En especial la pareja protagonista que logrará derretir tu corazón.
Con el curioso título de Todas las malditas veces que la tuve debajo de mi, ya puedes hacerte una idea de lo que te vas a encontrar, ¿no?. Pues no. Quizás cambies de opinión si os digo que el título hace referencia al título de una canción. Pero para proporcionar un contexto, haré una somera sinopsis. La protagonista de esta historia es Ava Collins, una chica con un trabajo y una vida normal, que acude a un concierto de la banda de su adolescencia, No Regrets. Por una serie de circunstancias (que hay que reconocer que no son excesivamente creíbles), Ava acaba acompañando a la banda a su vuelta a Londres, además de convivir durante semanas con la banda. Allí conocerá a los miembros de la banda en profundidad, entenderá mejor el porque de su música y tras muchas vicisitudes se enamorará de un miembro de la banda. No quiero hacer spoilers así que no desvelaré más. Lo que si puedo deciros es que las tramas secundarias están muy bien hechas y resultan casi tan interesantes como la principal, que combina romance, acción, nostalgia y rock, muchísimo rock.
En resumen, Todas las malditas veces que la tuve debajo de mí, es una novela que te remueve por dentro porque apela a los recuerdos adolescentes. Todas las chicas tenemos una banda que nos enamoró, con canciones con las que nos identificamos y que cantamos millones de veces. Si a esto le añades situaciones hilarantes, personajes atractivos y momentos amorosos que no resultan empalagosos, tienes una combinación perfecta tanto para aquellos que les guste el género, como para aquellos que quieran leer algo sin ahogarse con tanta dulzura, unicornios, arco iris y algodón de azúcar que las novelas rosas suelen traer incorporadas. Una gran recomendación que podréis posicionar donde queráis...