Vivir con el miedo metido en el cuerpo las veinticuatro horas del día y sospechar de tu propia sombra es la dura realidad que nos transmite El pájaro africano. En este libro, Víctor Alba nos lleva a la España de la dictadura para enseñarnos cómo era por dentro el peligrosísimo mundo de la resistencia política clandestina. El título de la obra funciona como un código secreto y, a la vez, como una metáfora preciosa de esa libertad que intenta volar sobre un país que está completamente cerrado en sí mismo. La trama acompaña a un hombre que decide regresar del exilio jugándose el pellejo para organizar la oposición al régimen, metiéndose en un laberinto de citas secretas, pisos francos y una paranoia constante de ser atrapado por la policía en cualquier esquina.
Lo mejor del libro es que el autor sabe perfectamente de lo que habla porque él mismo vivió el exilio y la militancia en su propia piel. Gracias a eso, la historia no te pinta a los típicos héroes perfectos de las películas; nos enseña a personas de carne y hueso que tienen dudas, que sienten una soledad enorme y que se mueren de miedo como cualquiera. El estilo para contar las cosas es muy directo, ágil y sin adornos aburridos, lo que hace que la tensión vaya creciendo en cada página como si fuera un libro de espías. Al final, se siente como una lectura muy honesta y necesaria para recordar los sacrificios que hicieron muchas personas normales por conseguir la libertad que tenemos hoy.
raquelrg75El pájaro africano7.5
Al principio un poco flojo, fue captando mi interés a medida que iba avanzando en la lectura. Con un cambio en la forma de redacción a partir de la segunda parte del libro, va mostrando el despertar de un adolescente, y paralelamente se entrevé una crítica a un sistema ideologizado y alienante.
Vivir con el miedo metido en el cuerpo las veinticuatro horas del día y sospechar de tu propia sombra es la dura realidad que nos transmite El pájaro africano. En este libro, Víctor Alba nos lleva a la España de la dictadura para enseñarnos cómo era por dentro el peligrosísimo mundo de la resistencia política clandestina. El título de la obra funciona como un código secreto y, a la vez, como una metáfora preciosa de esa libertad que intenta volar sobre un país que está completamente cerrado en sí mismo. La trama acompaña a un hombre que decide regresar del exilio jugándose el pellejo para organizar la oposición al régimen, metiéndose en un laberinto de citas secretas, pisos francos y una paranoia constante de ser atrapado por la policía en cualquier esquina.
Lo mejor del libro es que el autor sabe perfectamente de lo que habla porque él mismo vivió el exilio y la militancia en su propia piel. Gracias a eso, la historia no te pinta a los típicos héroes perfectos de las películas; nos enseña a personas de carne y hueso que tienen dudas, que sienten una soledad enorme y que se mueren de miedo como cualquiera. El estilo para contar las cosas es muy directo, ágil y sin adornos aburridos, lo que hace que la tensión vaya creciendo en cada página como si fuera un libro de espías. Al final, se siente como una lectura muy honesta y necesaria para recordar los sacrificios que hicieron muchas personas normales por conseguir la libertad que tenemos hoy.
Al principio un poco flojo, fue captando mi interés a medida que iba avanzando en la lectura. Con un cambio en la forma de redacción a partir de la segunda parte del libro, va mostrando el despertar de un adolescente, y paralelamente se entrevé una crítica a un sistema ideologizado y alienante.