Alfonso Grosso coge un brutal asesinato múltiple real ocurrido en un cortijo andaluz en los años 70 y, en lugar de quedarse en el chiste fácil o el morbo de la prensa, lo transforma en un retrato social impresionante. El gran valor de la novela está en cómo utiliza ese crimen para sacar a la luz la mentalidad casi feudal del campo español de la época, un mundo cerrado y dominado por el miedo, el dinero y los silencios cómplices. El autor logra que el calor asfixiante de la campiña andaluza y el aislamiento de la finca funcionen como una trampa opresiva que avisa al lector de la tragedia que se avecina.
Lejos de ser un simple libro de misterio para adivinar quién es el asesino, la historia se centra en la llegada de "los invitados" —unos extraños que traen consigo la violencia— y en cómo la impunidad machaca a las familias más pobres que trabajan la tierra. Grosso utiliza un estilo rico y muy detallista que, aunque exige una lectura atenta, le da una fuerza y una verdad a la narración que todavía hoy pone los pelos de punta. En resumen, es una de las mejores muestras de la novela negra con trasfondo social en España; una obra amarga y necesaria sobre el precio de los secretos que demuestra cómo la gran literatura puede nacer de la crónica de sucesos más oscura.
YellahLos invitados7
¿Una novela ficción o una alternativa real a uno de los casos más enigmáticos de la España negra? En cualquier caso, una gran obra de un escritor trasparente, por desconocido. Prosa barroca, lastrada en ocasiones por adjetivos superfluos y casi pedantes. Sin embargo, el relato va progresando, la historia toma forma y dibuja un suspense imposible sobre algo cuyo final ya se conoce. Vale la pena conocer a este desconocido.
Alfonso Grosso coge un brutal asesinato múltiple real ocurrido en un cortijo andaluz en los años 70 y, en lugar de quedarse en el chiste fácil o el morbo de la prensa, lo transforma en un retrato social impresionante. El gran valor de la novela está en cómo utiliza ese crimen para sacar a la luz la mentalidad casi feudal del campo español de la época, un mundo cerrado y dominado por el miedo, el dinero y los silencios cómplices. El autor logra que el calor asfixiante de la campiña andaluza y el aislamiento de la finca funcionen como una trampa opresiva que avisa al lector de la tragedia que se avecina.
Lejos de ser un simple libro de misterio para adivinar quién es el asesino, la historia se centra en la llegada de "los invitados" —unos extraños que traen consigo la violencia— y en cómo la impunidad machaca a las familias más pobres que trabajan la tierra. Grosso utiliza un estilo rico y muy detallista que, aunque exige una lectura atenta, le da una fuerza y una verdad a la narración que todavía hoy pone los pelos de punta. En resumen, es una de las mejores muestras de la novela negra con trasfondo social en España; una obra amarga y necesaria sobre el precio de los secretos que demuestra cómo la gran literatura puede nacer de la crónica de sucesos más oscura.
¿Una novela ficción o una alternativa real a uno de los casos más enigmáticos de la España negra? En cualquier caso, una gran obra de un escritor trasparente, por desconocido. Prosa barroca, lastrada en ocasiones por adjetivos superfluos y casi pedantes. Sin embargo, el relato va progresando, la historia toma forma y dibuja un suspense imposible sobre algo cuyo final ya se conoce. Vale la pena conocer a este desconocido.