Resumen y sinopsis de El rompecocos de Agustín Fonseca
¿Te gustan los desafíos? ¿Te hierven las neuronas? ¿Quieres emociones fuertes? Agustín Fonseca, autor de El juego más difícil del verano, que publica el diario El País, y colaborador de Muy Interesante, ha creado un libro-juego endemoniadamente complicado, a la vez que divertido y distinto a cualquier otro, que te dará mucho que pensar. Al hilo de las locuras que cometen Alberto y sus amigos —los protagonistas— en su primer años de universidad, tropezarás con una larga serie de enigmas que deberás resolver. Pero ¡ojo!, cuando te desanimes, cuando veas que tus neuronas patinan y se recalientas, no pienses que vas a encontrar las soluciones en la última página: eso sería ponértelo demasiado fácil, querido amigo. Las soluciones están, sí, pero deberás adivinar dónde; y cuando las hayas descubierto, además, tendrás que descifrarlas. Retorcido, muy retorcido ¿verdad? Acepta el reto: demuéstrate a ti mismo de qué eres capaz.Ha participado en esta ficha: iker91
El rompecocos es un libro de enigmas matemáticos que tiene una historia de lo más surrealista que te puedas encontrar, si tenemos en cuenta que se supone que son universitarios resolviendo problemas matemáticos por su cuenta y riesgo en la cafetería en vez de estar jugando al mus como sería lo normal.
Agustín Fonseca es el autor de este libro. Obviamente no le conocía y, sinceramente, espero no volver a cruzarme con él en lo que me queda de vida. Aunque quizás estoy siendo injusta. Fonseca es un autor mediocre que tiene un estilo de escritura simplón, tedioso y con una ejecución horrible. Consigue esto con una prosa lenta, vulgar y con desarrollo lamentable, un lenguaje funcional y unas descripciones horrendas. Y eso por no hablar de los personajes. Una construcción penosa con una personalidad poco perfilada y mucha irritación es lo único que puedes decir de unos personajes que dan ganas de llorar o de golpear algo, según el momento.
El rompecocos es un libro de enigmas de todo tipo que tiene como historia la llegada de Alberto a la Universidad. A lo largo del curso, él y su amigo Iñaki se van encontrando una serie de situaciones que les lleva a tener que inventar juegos o directamente se los encuentran y deben resolverlos. El único problema que veo es que no trae las soluciones. Además, se supone que el propio autor te dice que hay otro enigma a lo largo de todo el libro. Pero después de buscar por las páginas no he logrado descifrar nada realmente útil o que tenga una conexión para poder resolver este enigma. Al final solo te quedan una lista de resoluciones dudosas y un hartazgo enorme por Alberto y compañía.
En suma, El rompecocos pretende ser una lectura distendida que ayude a tu cerebro a relajarse con una serie de ejercicios. El problema es que es tan pesado y tan irritante que consigue el efecto contrario, estresarte hasta lo indecible y querer patear a estos estúpidos universitarios que en vez de tomar cañas, como todo el mundo, se ponen a resolver cubos mágicos o a hacerse preguntas estúpidas sobre cúal será el área total de tu cerebro que estallará debido a la frustración.