Resumen y sinopsis de Un verano con Montaigne de Antoine Compagnon
Un verano con Montaigne… Para “broncear” nuestra alma con filosofía. Un libro estimulante para acompañarnos en cualquier momento de ocio. Amistad, educación, sexualidad, desenvoltura… e incluso el sobrepeso. En Un verano con Montaigne, Antoine Compagnon nos ofrece en cuarenta capítulos breves las lecciones de vida de este filósofo del Renacimiento, invitándonos a descubrir, a través de los Ensayos, un Montaigne moderno, abierto y sin ambages que transmite con modestia y franqueza su experiencia y su filosofía de la vida.
Me ha sorprendido gratamente encontrarme con este libro. Y es que, Un verano con Montaigne, es una lectura ligera que nos permite acercarnos a uno de los autores filosóficos más normales y entrañables que haya habido nunca. Y todo ello en menos de 200 páginas y con un formato de lectura ágil y breve.
Antoine Compagnon es el autor de esta deliciosa obra que fue publicada en fragmentos en un periódico francés para que lográramos “broncear nuestra alma con filosofía”. Compagnon me resulta un buen escritor con un estilo de escritura sencillo, profundo y con una buena ejecución que consigue gracias a que usa una prosa dinámica, amena y con un magnífico desarrollo, un lenguaje bastante llano, pero sin caer en la vulgaridad o en la pedantería y unas descripciones un tanto básicas salvo en lo emocional donde desborda imaginación y precisión, aunque no de la mano del autor si no del propio Montaigne.
Un verano con Montaigne es una serie de pequeñas reflexiones basadas en los Ensayos, la obra cumbre de Montaigne. Así que, a lo largo de 40 capítulos, el autor nos presenta diferentes temas que Montaigne trata en sus libros. Algunos de los temas son universales como el amor, la amistad, la política, la retórica, etc. Pero otros son de lo más mundanos desde la sexualidad, hasta la comida pasando por los viajes a caballo. Estos pensamientos abarcan toda una vida, de lo humano a lo “divino”. Y en cada capítulo, el autor propone un tema, busca el fragmento correspondiente y después realiza la interpretación. La genialidad viene de observar cómo, algunos temas que asediaban al autor francés del S. XVI siguen de rabiosa actualidad. Hay algunas cosas que nunca cambian.
En suma, Un verano con Montaigne es una buena lectura para acercarse a este poco conocido filósofo francés. Resulta refrescante encontrarse con un señor que no trata la filosofía o la política con ese respeto reverencial y se permite tratar sobre preocupaciones mundanas. La honestidad y ligereza de estos dos autores hace que sea sencillo pasar, no solo un verano sino años a su lado.