Resumen y sinopsis de En la noche no hay caminos de Juan José Mira
Los personajes de En la noche no hay caminos se nos hacen vivos, reales a fuerza de quererlos así y no de otro modo. Juan José Mira "no ha visto" a sus figuras en la vida real, actuando después de fotógrafo más o menos hábil: ha hecho bastante más: las "ha creado" y con ellas un mundo novelístico en donde sus existencias se concatenan con rara habilidad para hacer del libro un ámbito apasionante en donde vida y naturaleza cobran honda significación humana.Ha participado en esta ficha: w0lf
En la noche no hay caminos me ha parecido una novela profundamente conmovedora y asfixiante, que captura a la perfección la desorientación y el pesimismo de la España de los años 40. Lo que más me impactó fue su potente tono existencialista; a través de este intelectual que regresa a un vacío absoluto tras la guerra, sentí que esa "noche" del título es una metáfora perfecta de la ceguera moral y la desilusión de una generación rota. La prosa de Juan José Mira me transmitió una melancolía densa y una sensación constante de caminar en círculos por una Barcelona sombría y gris magistralmente ambientada. Aunque reconozco que para el lector actual el ritmo puede resultar algo lento debido a su pesada carga filosófica e introspectiva, considero que esta introspección es su mayor virtud. Al final, sentí que es una pieza histórica imprescindible, un testimonio crudo de que el conflicto más difícil no ocurre en el campo de batalla, sino en el interior de uno mismo al intentar recuperar una identidad perdida en un callejón sin salida.
Podría escribirse la misma novela ambientada en cualquier época de la historia que fuera sumamente agitada, en cuanto que trata sobre como las circunstancias sociales que rodean a una persona influyen en su vida; en como, casi siempre, por no decir siempre, las personas no decidimos, somos llevados por el mundo. Y si además, estamos situados en una época de..."noche", como dice el autor, pues llegamos a la conclusión que cuando no se puede ver el futuro, ni siquiera vislumbrarlo, entonces es imposible saber donde dirigirnos ni que decisión tomar, porque la más pequeña, puede llevarnos a donde no quisiéramos ir.