Resumen y sinopsis de La cárcel de Jesús Zárate
La acción de la novela galardonada con el Premio Planeta 1972 transcurre íntegramente en una cárcel colombiana, en la que el protagonista, Antonio Castán, se encuentra acusado de un crimen que no ha cometido. Para ocupar su tiempo empieza a llevar un diario en el que describe a sus compañeros de celda, Mister Alba, un "gentleman" aventurero, "ingenioso y mentiroso", Braulio, un bígamo sentimental, y David Fresno, estudiante bohemio falsificador de cheques. Los cuatro conversan, con un gran derroche de divertidas e inteligentes paradojas, sobre la libertad y el encarcelamiento, la inocencia y la culpabilidad, mientras el relato toma un rumbo inesperado con el estallido de un motín y el asesinato a sangre fría del director de la prisión, el sádico Leloya. El desenlace va a dar una agudeza insospechada y un sentido muy hondo a las paradojas que manejan estos personajes, siempre con un humor incisivo que sin renunciar a la sonrisa y a la comprensión humana, revela profundas e inquietantes contradicciones. Obra muy bien escrita, de gran amenidad y "suspense", su lectura nos introduce en toda una problemática del mayor interés planteada de un modo brillante y atractivo.
Esta pieza de Jesús Zárate coge el interior de una prisión para montar una especie de laboratorio donde poner a prueba las ideas que tenemos sobre el poder y la justicia. El argumento reúne en una misma celda a cuatro personajes que no tienen nada que ver entre sí: un intelectual, un obrero, un ricachón y un campesino. A partir de esa convivencia forzada por los guardias, el texto se convierte en una charla continua donde cada uno da su visión del mundo, haciendo que te plantees si la gente que vive fuera de los muros es de verdad más libre que estos cuatro presos debatiendo sobre sus vidas.
El autor escribe con un lenguaje muy claro y serio, dándole a cada personaje un toque único que representa a una parte distinta de la sociedad. Aunque casi todo pasa en el mismo cuarto, la lectura no se hace nada pesada porque las ideas se mueven rápido y están salpicadas de un humor bastante irónico y amargo. No es un relato de fugas ni de peleas de patio; funciona más bien como una invitación para pensar en las normas absurdas que nos ponemos nosotros mismos en el día a día. Una opción estupenda para los que buscan una historia que haga dudar sobre quiénes son los verdaderos prisioneros en este mundo.
Un libro demasiado bueno!!muy interesante y a la ves intrigante como se desarrolla la vida de el protagonista en la cárcel al intentar demostrar su inocencia y tratar de encajar en la compleja sociedad que existe en ella, no podrán parar cuando empiecen a leer, lo recomiendo al 100%