Resumen y sinopsis de Limónov de Emmanuel Carrère
«Limónov no es un personaje de ficción. Existe y yo lo conozco», advierte Emmanuel Carrère.Ambiguo, escurridizo y estrambótico, este personaje fascinante y detestable a partes iguales, mitad héroe romántico y mitad majadero abominable, es tan contradictorio y desconcertante que se convierte por derecho propio en carne de novela y en el protagonista de esta espléndida y sorprendente narración, galardonada con el Premio Renaudot, el Premio de la Lengua Francesa 2011 y, en especial, el Prix des Prix 2011, que se elige entre las obras ganadoras de los ocho premios literarios franceses más importantes (Académie française, Décembre, Femina, Flore, Goncourt, Interallié, Médicis y Renaudot).
Me ha parecido magistral tanto por el estilo como por el tema. No es menos cierto que para disfrutar y entender la novela te tiene que interesar la historia de Rusia y de la URSS, e incluso tener unas pocas nociones sobre el tema. De lo contrario sería sólo una novela sobre un personaje extravagante.
Vaya personaje. La vida de Limónov es para novelarla como bien supo el autor darse cuenta y escribir una muy buena obra que hace amar, detestar, odiar o compadecer este antihéroe. Como en "El adversario" Emmanuel tiene una capacidad natural en hacernos partícipes de la vida de sus protagonistas.
Merece la pena también porque nos acerca, a los que vamos teniendo cierta edad, pasajes históricos muy importantes y que en su momento no se sabe muy bien cómo se producen.
Es una mezcla de biografía, la del personaje, Limonov; de autobiografía, en algunos capítulos la vida del autor cobra cierto protagonismo; y de ensayo, como crítica de la URSS y la Rusia postsoviética.
La vida de un personaje ciertamente antipático sirve como guía para presentarte una sociedad, la rusa, que parece destinada eternamente a la lucha y al sufrimiento.
Es un buen libro.
De Carrère sólo había leído la serie de crónicas sobre el juicio del Bataclan que, mientras se celebraba, El País fue publicando todos los domingos y yo seguí interesadísimo. Limónov me ha deslumbrado: además de interesante, ameno, fresco y, sobre todo, auténtico. Una novela, una biografía o lo que sea, con peso.
La novela está centrada en la vida de Eduard Limónov, sin duda una historia interesante con situaciones convulsas y a veces contradictorias de una vida realmente apasionante.
El libro tiene algo de biografía, bastante de novela y toques de ensayo. Este mestizaje de géneros acaba por beneficiarle, pues a pesar de no ser una gran novela, ni una gran biografía ni un gran ensayo, funciona en conjunto verdaderamente bien. Es bastante adictivo, y huyendo de enfoques academicistas nos desgrana la historia mas reciente de Rusia sirviéndose de un personaje tan estrafalario como Eduard Limónov.
Es una mezcla de biografía y ensayo; por una parte, nos cuenta la vida de Eduard Limónov, y por otra, nos presenta con lucidez y claridad el ocaso político de la ex Unión Soviética, el conflicto de los Balcanes, la llegada de la perestroika, los escarceos políticos de la democracia en Rusia y el advenimiento de Putin en el poder. La novela sobre la vida de Limónov no me impresionó demasiado, más allá de tratarse de un personaje que me resultó, en general y en particular, dañino y deleznable. Ni siquiera me pareció que tuviera mérito suficiente (muy por el contrario) como para que un escritor como Carrère se dedicara a escribir su biografía, ya que la mayor parte de sus andanzas son directamente delictuosas y sin mostrar siquiera un especial talento para ellas. Sí me resultó muy interesante el desglose de la trama política de Europa del Este y de Rusia que el autor hace con maestría. Este aspecto de la obra me gustó más que la narrativa sobre un personaje que convivía con la violencia, el resentimiento, la megalomanía y el bochorno en forma permanente.
Una constante en Carrere, no sabes si estás leyendo una novela o un ensayo, pero el resultado es siempre satisfactorio, de una elegancia y sencillez sobresalientes. La historia nos ofrece un trepidante recorrido por la Rusia contemporánea, desde una perspectiva política, cultural y social, muy en consonancia con las facetas del personaje, Eduard Limonov. Un tipo coherente, después de todo, con sus ideas y contradicciones, al que el autor nos insta a no odiar definitivamente.
Lo cierto es que la vida de Limónov no es aburrida. Diría que es fascinante. Tan variada en experiencias y ambientes, con tantos contrastes. Nos permite reflexionar, de un modo distinto, sobre la historia de occidente en estas últimas décadas. Sobre todo nos descubre facetas inéditas de Rusia. Limónov, un tipo activo, creativo, inquieto, que no deja indiferente a nadie, que es capaz de manifestar opiniones inesperadas y sorpresivas. Y también está su faceta espiritual, su capacidad de adaptación, de enriquecimiento en las situaciones más penosas. Cae, pero es capaz de levantarse, aprende de las adversidades, va haciéndose más fuerte con el paso del tiempo. Nunca lo tuvo fácil, es un superviviente. Un inconformista que no se dejó llevar por la corriente. Diría que es una novela interesante, que aporta una mirada distinta a la Rusia postcomunista, a la guerra de los Balcanes, a la vida aparentemente acomodada de Nueva York.
Un personaje que supera cualquier ficción, complejo, contradictorio, extremista. El resultado, no puede ser sino una atractiva novela, con ese plus que aporta la realidad más inverosímil.