Resumen y sinopsis de El sentido de un final de Julian Barnes
Tony Webster y su pandilla conocieron a Adrian en el instituto. Eran tres, como los mosqueteros, y luego cuatro, cuando se les unió Adrian. Hambrientos de sexo, de saber, de literatura, atravesaron juntos una desgarbada adolescencia con una permanente sequía de chicas, intercambiando poses, chistes y chismes, humor e ingenio.Y estos diarios, que el narrador está ansioso por conseguir y el lector ansioso por leer, son el oscuro, enigmático corazón de una novela espléndida, premiada con el prestigioso Man Booker, y en la que, como afirmaba Tony en sus discusiones de estudiante, «la Historia son las mentiras de los vencedores, pero también las mentiras con que se engañan a sí mismos los vencidos». Y la memoria no es más que una construcción cambiante, versiones que adaptamos a aquello en lo que nos vamos convirtiendo.
Los temas principales de esta novela son el inevitable paso del tiempo (y el cambio mental inevitable) junto a una reflexión sobre la utilidad de la vida hasta llegar a una aceptación resignada de la mediocridad.
Adrián, el nuevo del grupo en el colegio, representa la consistencia intelectual, el raciocinio, la brillantez que oscurecía al resto y provocaba admiración. La vida de Anthony, con sus ilusiones y proyectos que se apagan rápidamente, es la otra cara del adocenamiento y la mediocridad consentida, una simple supervivencia más o menos agradable.
Por eso, la brutal decisión de Adrián permaneció en la vida de su amigo como referencia de un acto de rebeldía y libertad decisiva.
Pero la vejez, la soledad, el intento de acercarse de nuevo a su antigua novia, Verónica, más por propio egoísmo, vacío y soledad que por otra causa, consiguen que Anthony logre comprender al final las verdaderas motivaciones de Adrián, que no fueron otras que la victoria de esa mediocridad que nos atenaza a todos: porque no fueron las grandes decisiones filosóficas, no fue un impulso de rebeldía, fue simplemente un ataque de desesperación por las consecuencias de un acto humano corriente.
La prosa de Barnes es compleja, plagada de reflexiones y pensamientos profundos e interesantes, cuajada de ironía y autoparodia.
“El sentido de un final” es en realidad una reflexión sobre el sentido de la vida humana que conlleva la aceptación de la mediocridad expresada en ese ese anhelo de “ojalá seas corriente, como el poeta deseó una vez al bebé recién nacido”.
Me ha dejado mal cuerpo esta obra. Con anterioridad dejé a la mitad otra obra de este autor y esta la terminé por amor propio. No me ha gustado la manera de expresarse o de escribir del autor y de enfocar la novela A pesar de que tiene pasajes filosóficos interesantes, los cuales me encantan, algunos de ellos los tuve que leer varias veces para poder llegar a comprenderlos de verdad. Pienso que para ser una obra de temática seria y profunda hay capítulos bastante inverosímiles. De las novelas que en menos de una semana no te acuerdas de ellas.
Primera obra que leo del autor, la cual me deja deseos de leer más de él. Muy recomendable. Una historia donde, siento, lo más relevante no son los sucesos en sí, la historia, sino la reflexión del narrador respecto a ésta. Simple pero profundo. Un final muy bueno aunque puede resultar muy desconcertante.
La manera de narrar la historia me ha parecido magnífica, aunque en algunas partes me resultaba un poco filosófica. El final, para mi gusto, algo desconcertante
Solamente por esta frase ya vale la pena leer esta obra maestra:
"La historia es la certeza obtenida en el punto en que las imperfecciones de la memoria topan con las deficiencias de documentación."
Una novela más bien cargante, llena de filosofía barata, salvada por un final sorprendente bien defendido.
Impecable la forma que tiene el autor, en muy pocas páginas, de demostrarnos que aún nuestros propios recuerdos se desvirtúan a lo largo del tiempo, pues son moldeados por experiencias tanto contemporáneas como posteriores de forma inevitable. Invita a la reflexión en muchos otros aspectos.
Intenso, lúcido, auténtico. Pero sobre todo, te transmite algo que va más allá de las palabras.
Un libro maduro, escrito desde la experiencia de un camino lleno de sombras y luces... como cualquier vida. No expone ni más ni menos que un resumen de una vida, una mirada hacia atrás haciendo balance de los momentos memorables (para bien o para mal).
A ratos es desasosegante porque da profundamente que pensar y Barnes no siempre es amable en sus reflexiones; y ahí su grandeza.
Nos advierte el personaje desde su experiencia que la vida es agridulce y está llena de errores difícilmente subsanables.
Un libro que te encoge por momentos, sus reflexiones sin concesiones, sus personajes "normales"; pero también un libro con vida y con muchísimo contenido. Excelente e imprescindible para comprender un poco mejor el camino de cada uno.
Leo "El sentido de un final", una novela por la que Julian Barnes ha ganado el premio Man Booker y que le permite -a través de la voz de un protagonista ya jubilado- investigar acerca de la memoria del pasado, reflejando la adolescencia de 4 jóvenes confundidos e inseguros. El escritor inglés, con un lenguaje impecable, elabora un profundo libro de atrayente lectura (a veces resulta mordaz) que le permite reflexionar acerca de la amistad y de la vida, buscando -desorientado- el sentido del final por el que opta su amigo de infancia. Se me ha hecho corto este buen libro acerca del destino y de las decepciones de la madurez. Interesante.