Resumen y sinopsis de A través del Islam de Ibn Battuta
A través del Islam es una obra fundamental de la literatura de viajes, así como un clásico de las letras árabes. Es un relato en primera persona de las aventuras y desventuras, placeres y sinsabores, del tangerino Ibn en su dilatadísimo viaje desde Marruecos hasta China en pleno siglo xiv. Al regresar a su Marruecos natal, tras un periplo de veintitrés años, Ibn compiló sus recuerdos de los países islámicos visitados con la ayuda de un granadino, para satisfacer el encargo del sultán merení de Fez. Con la finalidad de proporcionar al sultán informaciones difíciles de adquirir en la época, Ibn recoge datos históricos, geográficos, folclóricos y etnográficos, al mismo tiempo que narra costumbres, sucesos extraordinarios y acontecimientos heroicos, afirmando por encima de todo la omnipresencia del Islam como forma de vida y de comprensión del mundo. En la obra, que ofrece una visión de los países de Oriente coincidente en numerosos datos y apreciaciones con las narraciones de los viajes del italiano Marco Polo o del español Ruy González de Clavijo, hay también referencias a los conflictos internos del Islam y a sus diferentes sectas, así como descripciones pormenorizadas de los ritos musulmanes. Esta nueva edición de A través del Islam ha sido corregida y revisada por Federico Arbós. Además de la traducción, introducción y notas de Serafín Fanjul y Federico Arbós, el libro incluye índices toponímicos, onomásticos y terminológicos que facilitan la lectura y consulta de este relato excepcional del mayor viajero de toda la Edad Media.
Ha participado en esta ficha: majoreba
Es asombroso abrir este libro y darte cuenta de que estás ante los diarios de uno de los viajeros más brutales e incansables de toda la historia de la humanidad. Todo empieza en el año 1325, cuando un jovencísimo Ibn Battuta decide salir de su Marruecos natal con la idea fija de peregrinar a La Meca, pero lo maravilloso de la aventura es que ese viaje religioso se le fue por completo de las manos, transformándose en una travesía épica de treinta años en la que recorrió más de 120.000 kilómetros a lo largo de tres continentes. Seguir sus pasos de forma cronológica por el norte de África, la India, China o el sudeste asiático es una auténtica delicia que te hace viajar en el tiempo sin moverte del sillón.
Lo que más me gustó del relato es que no se limita a dar una aburrida lista de distancias o montañas; Battuta se mete de lleno en el día a día de las culturas que visita, hablándote de sus comidas, sus leyes, sus ritos y los secretos de los palacios reales donde trabajó como juez o embajador, e incluso te narra sus peripecias como náufrago. Está escrito con una curiosidad tan contagiosa y con tanto detalle que puedes oler los mercados del siglo XIV y ver las maravillas arquitectónicas de la época de primera mano. Al final, más allá de su incalculable valor histórico, la lectura se disfruta como una gran novela de aventuras y un precioso canto a la tolerancia que demuestra que la curiosidad humana siempre ha sido capaz de romper cualquier frontera.