Resumen y sinopsis de Lejos del mundanal ruido de Thomas Hardy
Bathsheba Everdene, una muchacha con una sonrisa «de las que sugieren que los corazones son cosas que se pierden y se ganan», hereda, a la muerte de su tío, la mayor granja del pueblo de Weatherbury. Tres hombres rondan a esta joven propietaria, «fuerte e independiente», que sin duda está en situación de elegir: el pastor Gabriel Oak, empleado suyo tras un desafortunado intento de independizarse, y que padece con silencioso aplomo su diferencia de posición; el hacendado Boldwood, un rico y maduro solterón, algo oscuro y poco delicado, pero capaz de amar con una intensidad imprevisible; y el sargento Francis Troy, apuesto, acostumbrado a los favores del mundo, conquistador. Bathsheba puede elegir, pues, y elige aunque en poco tiempo habrá de descubrir que ha renunciado «a la sencillez de su vida de soltera para convertirse en la humilde mitad de un indiferente todo matrimonial».Ha participado en esta ficha: Caro1106
Thomas Hardy teje una majestuosa sinfonía de la vida rural en esta cumbre de la literatura decimonónica, convirtiendo los paisajes de Wessex en un espejo del alma humana. La espina dorsal del relato sigue la evolución de Bathsheba Everdene, una heroína excepcionalmente moderna que sacude las convenciones victorianas al tomar las riendas de su propia hacienda. Su magnetismo y altivez prenden la mecha de un trío de pasiones encontradas: la abnegación inquebrantable del pastor Gabriel Oak, el desvarío obsesivo del acaudalado Boldwood y el cortejo superficial del vehemente sargento Troy.
Lejos de ser un mero decorado, la naturaleza actúa aquí como un implacable tribunal; los rigores del clima, los incendios y los ciclos estacionales operan como catalizadores divinos que despojan a los personajes de sus máscaras. El genio de Hardy estriba en su pericia para dosificar la calma de la belleza pastoral antes de dinamitarla con giros de una crudeza casi teatral. A través del calvario emocional que sepulta la soberbia inicial de Bathsheba, la obra madura hacia una tesis reconfortante: el triunfo de un afecto pausado y telúrico, capaz de echar raíces tras el paso devastador de las tormentas pasionales.
Vaya delicia de lectura. La verdad es que el título te echa para atrás, pero me lo recomendó un amigo mío y por eso le he leído. Logra lo que tanto me gusta y es que: o te sientes como otro personaje de la novela o te identificas, como ha sido mi caso, con alguno. Terminas trasladándote a la campiña inglesa del siglo XIX. Es un por ello un libro de una lectura muy amena.
Gracias granaíno por recomendármelo.