Resumen y sinopsis de Bajaré de la luna en tirolina de Santi Balmes Sanfeliu
Si a los doce años eras un poco fantasioso, bastante cabroncete y muy divertido..., la nueva novela de Santi Balmes, el líder de Love of Lesbian, te hará recuperar al niño que llevas dentro.
David, o Déibid Weirdo, como le gusta que le llamen, es un preadolescente que ve el mundo desde una perspectiva muy diferente a la del resto de su familia y no está pasando por su mejor momento: sus padres se acaban de separar, su hermano mayor, Dano, ha dejado de hablarle sin que Déibid sepa el motivo y, para colmo, se ha enamorado por primera vez de una chica de la que no sabe ni su nombre.
Santi Balmes sumerge al lector en el mundo fantasioso y peculiar de Déibid, los sucesos cotidianos y extravagantes que acontecen en su estrambótica familia y hace que viva con él su despertar a la adolescencia, al amor y a la sexualidad.
Una novela tierna y descarnada en la que la profundidad de las emociones llega envuelta en una capa de ironía y humor.
Bajaré de la luna en tirolina se queda a medio gas. Por un lado, Santi Balmes intenta construir un El guardián entre el centeno a la española, llenando las páginas de cinismo, crisis familiares y un monólogo interior gamberro que busca conectar con el dolor de la inocencia perdida. Hasta ahí, la premisa promete y los guiños musicales tienen su encanto.
El gran problema del libro es la nula credibilidad de su protagonista. Es imposible conectar con Déibid cuando el autor nos repite que tiene 11 o 12 años, pero el personaje piensa, habla y reflexiona con la madurez, el bagaje cultural y la elocuencia de un tío de 17 (o, peor aún, del propio Santi Balmes de 50 años saboteando la voz del niño). Esa disonancia rompe por completo la magia de la lectura y la verosimilitud de la historia.
Funciona a ratos como un ejercicio de nostalgia pop y tiene un ritmo ágil, pero como retrato realista de la preadolescencia hace aguas por todas partes. Una pena.