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Últimos días en el puesto del Este, de Cristina Fallarás

AutorRaquel Vallés el 26 de enero de 2012 en Reseñas

Últimos días en el puesto del Este - Cristina Fallarás

Últimos días en el Puesto del Este es el título de la novela con el que la periodista y escritora Cristina Fallarás ganó el XLII premio Ciudad de Barbastro de novela corta. Fallarás nos plantea un futuro cercano en el que el fundamentalismo religioso se ha hecho con el control mundial tras una dura guerra, una guerra de la que apenas quedan reductos de resistencia, siendo ese Puesto en el Este uno de los últimos refugios disponibles.

La protagonista es la mujer del denominado Capitán, el hombre que consigue con su presencia mantener el orden y la esperanza en el Puesto del Este, una mansión rodeada de enemigos que estaría a la merced de estos si quisieran atacar; prefieren mantenerse al asedio, y que sea el hambre y la desesperación los que terminen con ellos. La situación es desesperada, casi sin alimentos, sin noticias ni esperanza, pero la ausencia del Capitán va deteriorando aun más la situación.

La Rubia o la Polaca son nombres que recibe nuestra protagonista que repasa sus recuerdos, consciente de que cada día que pasa sin la presencia del Capitán la situación del puesto, su situación dentro él, es más precaria. Así, recorremos los años previos a través de su memoria sentimental, cuando el mundo estaba enfrentándose a numerosos cambios, en que ella estaba al lado de los hombres que veían hacia donde iba la situación, y en los que ella estaba más preocupada por el amor y el sexo. Y ese es uno de los puntos de la historia que más me ha llamado la atención. En la novela de Fallarás las mujeres son amantes o madres, pero no compañeras. Ella no intenta entender que pasa más allá de envoltorio de rubia promiscua, es la mujer del Capitán, la amante de Ernesto o la deseada por Gorostidi. Y la madre de sus hijos. Así mismo, las mujeres que están refugiadas en el Puesto de Este sólo aparecen como madres, mujeres celosas e injustas. Con mujeres así no es muy difícil comprender un triunfo del fundamentalismo.

Empecé la novela con muchas ganas y puedo decir que es una de las que más me ha defraudado en los últimos meses, quizás por las expectativas que me había creado.

En ningún momento consigo empatizar con la protagonista ni con su situación y, personalmente, si se está planteando una distopía en la que tras una guerra basada en quintacolumnistas el catolicismo más radical se hace con el poder mundial, me importa bastante poco con quién cardaba la Polaca y si le hacía caso o no. Es más, que se aparte la chica y me deje ver la historia.

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Amanda Hocking en castellano y cómo ha cambiado el cuento

AutorAlfredo Álamo el 25 de enero de 2012 en Divulgación

Amanda Hocking - instinto

Ya os hemos comentado con anterioridad el caso de la joven autora americana Amanda Hocking, que a base de esfuerzo y muchas horas dedicadas a chatear, dejar mensajes y, en definitiva, a venderse en la red, se convirtió el año pasado en una verdadera revelación en el top ventas de Amazon.

Además de todo su esfuerzo, Hocking tenía clara una cosa: el precio de sus libros, que en digital estaban desde a menos de un mísero dólar hasta cuatro o cinco, una vez ya tuvo un nombre hecho y sólo en las novedades. Cimentando su éxito tanto en su labor de marketing y en la agresiva política de precios, Hocking consiguió colarse en los tops de la venta online -con lo que ello supone- además de conseguir un eco impresionante en la prensa especializada de todo el mundo.

Pese a todas sus virtudes hay que decir que la crítica especializada -y la no tan especializada- no ha sido demasiado generosa con la obra de Hocking y que en numerosas ocasiones se le ha pedido que buscara a algún corrector que le ayudara con sus libros, ya que contenían numerosos errores, algo que, por otro lado, no detuvo nunca a sus fans. Claro que, por un dólar, tampoco hay que ponerse picajoso.

Pues bien, de una autora que ha basado su éxito en el trato directo y los precios bajos, primando el ebook sobre todas las cosas, nos encontramos con que Destino Joven (Grupo Planeta) se ha quedado los derechos de Amanda Hocking y ha comenzado a publicar en castellano dos de sus series fantásticas (Lazos de sangre y Tierra de magia) buscando repetir el éxito en España. Pero… ¿ha seguido el mismo camino?

En cuanto a velocidad de lanzamiento, sin duda, ya lleva dos libros y se espera el tercero en breve. En cuanto a fenómeno en la red, lo desconozco, aunque creo que sin ella, es difícil lograr repetirlo. Y bueno, en cuanto a precios, es para llorar. Salen en papel a 17 euros y en ebook a 12, demostrando que no han aprendido absolutamente nada de cómo logró tener tanto éxito Hocking en su país con sus folletines a un dólar.

Supongo que la maquinaria de Planeta le asegurará unas buenas ventas, pero no deja de ser un ejemplo sintomático de cómo se entiende el negocio del libro digital en este país, como un reflejo directo del libro físico y sin atender a las técnicas que han logrado que en Estados Unidos se vendan más ebooks que cualquier otro tipo de formato.

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Joyce queda libre

AutorGabriella Campbell el 24 de enero de 2012 en Noticias

Joyce - Derechos de autor

Hasta ahora, muchos editores temblaban con la simple mención del nombre de James Joyce. El escritor irlandés ha tenido una de las herencias más polémicas de la historia de los derechos literarios, gracias al excesivo celo de sus sucesores, para quienes siempre ha sido más importante proteger la intimidad de la familia que dar a conocer la obra de su antepasado. Stephen Joyce, en concreto, su nieto, ha sido una pesadilla para todos los amantes de la literatura, ya que cobraba regalías hasta por citar a su ilustre abuelo, y se jactaba de haber quemado documentos de éste para “preservar el honor de la familia”. Cada vez que alguien usaba las palabras (permitidas) de James, en algún lugar Stephen y los suyos se frotaban las manos, y sus restricciones afectaban incluso al festival de Bloomsday, celebración que este año podrá llevarse a cabo, por vez primera, sin ningún tipo de cortapisas ni limitaciones establecidas por el principal heredero de los derechos y fortuna de la herencia Joyce. Este año tienen pensado organizar una flash-mob donde figuren todos los capítulos del Ulises, algo que hasta ahora sería impensable, bien por los costes desorbitados que ello conllevaría o una prohibición directa del nieto de Joyce.

En 1991 todos suspiraban, aliviados, al anunciarse que había caducado el periodo estipulado para los derechos de autor de Joyce. Sin embargo, una nueva ley europea exigía que dicho periodo de cincuenta años se alargase hasta setenta, por lo que de nuevo comenzó la batalla legal constante con un hombre que, en un exceso de celo por la intimidad de su abuelo, destruyó más de mil cartas que había recibido Joyce de su hija Lucía. Así que, con la finalización del año 2011, por fin han quedado libres los derechos del célebre escritor.

Los intentos de proteger la obra original llevan en ocasiones a los guardianes testamentarios a llevar a cabo actos ridículos. Como cuenta en el diario The Independent el especialista Gordon Bowker, este celo absurdo ha afectado a muchísimos escritores: la mayoría de las cartas de Jane Austen fueron quemadas por su hermana, a los diarios de Lewis Carroll les faltan páginas (probablemente arrancadas por familiares), el marido de Sylvia Plath directamente destruyó uno de los suyos, y los herederos de Joyce impidieron que la cantante británica Kate Bush utilizara las palabras finales de Molly Bloom de Ulises en una de sus canciones. En otras ocasiones son los propios escritores los que interfieren en la herencia de su obra: Beckett dejó especificado que ninguna mujer debía tener un papel protagonista en su obra dramática Esperando a Godot, Mary Shelley, Kafka y Phillip Larkin solicitaron que sus cartas se quemaran tras su muerte, y Thomas Hardy escribió una autobiografía que debía publicarse cuando muriera como si la hubiera escrito su viuda. Pero el tiempo pasa, antiguos manuscritos salen a la luz y se agotan los derechos de autor. En resumen, algunos escritores célebres no consiguen escapar de la posteridad, incluso cuando intervienen, de manera casi herética, amigos, familiares y ellos mismos.

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Adiós a la vigilia de E.A. Poe

AutorAlfredo Álamo el 23 de enero de 2012 en Noticias

Tumba de Poe

Ya lo hemos comentado en otras ocasiones, existe la tradición de que en el aniversario de su muerte, un desconocido deje tres rosas y media botella de coñac sobre la tumba del conocido autor de cuentos terror Edgar Allan Poe.

No es una costumbre moderna, llevan fijándose en ella desde 1978, momento en el que Jeff Jerome, cuidador de la casa museo de Poe, decidió iniciar la costumbre de esperar a que un misterioso desconocido, vestido de negro, con una bufanda blanca y sombrero, realizara su curioso ritual. Con el tiempo, la vigilia cerca de la tumba de Poe se convirtió también en una costumbre, a la que Jerome invitaba a otros conocidos seguidores del escritor de Baltimore.

Sin embargo, hace tres años, el desconocido, conocido como Poe Toaster, faltó a su cita por primera vez. Muchos achacaron su desaparición a que la vigilia se había sobredimensionado, más allá del pequeño grupo de aficionados, y que la ofrenda había perdido su magia. Otros achacaron el desencuentro a una enfermedad o a algo puntual y que el año siguiente continuaría.

Pues bien, este ha sido el tercer año seguido en el que no ha acudido el Poe Toaster a su cita con los restos del maestro del horror. Según J. Jerome, la tradición se ha terminado por completo y no alberga esperanzas de que se retome, al menos no de la misma manera. El año pasado ya acudieron algunos impostores que trataron de hacerse pasar por el original, uno incluso llegó a bordo de una limusina, pero sin el verdadero creador de la tradición parece que el acto ha perdido el misterio.

Está claro que a la tumba de Poe no le van a faltar rosas y coñac, puesto que muchos de sus seguidores acuden en peregrinaje para completar la ofrenda, pero de un acto íntimo se pasa a otro de sencilla admiración. No es lo mismo y es una verdadera lástima.

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¿Dónde está mi coche volador?

AutorGabriella Campbell el 22 de enero de 2012 en Opinión

Coche volador

No recuerdo cuántas veces he pasado la página de un libro de ciencia ficción pensando “espero que haya de eso en el futuro”. Incontables tecnologías, inventos y curiosidades se introducen en la imaginación del lector y uno no puede evitar preguntarse si, realmente, gozaremos de artilugios tan fantásticos en un futuro no muy lejano. Y no puedo dejar de quejarme de cómo la ciencia ficción, o más bien la realidad, me ha engañado.

Yo quería coches voladores, como aquellos de los que ya hablaba la feminista musulmana Rokeya Sakhawat Hussain en 1905, en su relato El sueño de Sultana. Entiendo que no es una premisa muy práctica, y que se han presentado tecnologías y medios de transporte para el futuro bastante más fiables y sostenibles. Sea como sea, en mi imaginación eran bastante más agradables a la vista que algunos de los prototipos de vehículos aéreos que se han presentado hasta la fecha. ¿Y qué hay de los robots? Todavía estamos muy lejos de empezar a plantearnos los peligros de una revolución de las máquinas, aunque los principios de la robótica de Isaac Asimov ya se hayan aplicado alguna que otra vez en la ciencia moderna. Para Arthur C. Clarke el 2001 ya podría significar viajes interestelares y contactos con extraterrestres, y nosotros seguimos teniendo bastante privacidad en nuestro rinconcito del universo, sin alienígenas ni grandes inteligencias artificiales que nos molesten. Tampoco tenemos todavía implantes cibernéticos dignos de los personajes de Gibson o Varley (¿te imaginas, por ejemplo, poder cambiar de sexo a voluntad?), aunque la ciencia médica ofrece soluciones en ese sentido cada vez más avanzadas (sólo hay que ver al artista Neil Harbisson, que disfruta del estatus oficial de “cyborg” gracias a un implante que le permite “escuchar” los colores) y ya existen dispositivos diseñados para videojuegos que pueden leerte la mente. En este sentido, tal vez sea la realidad virtual, concepto que lleva años desarrollándose en la ficción especulativa desde hace tanto tiempo, y la comunicación global a través de una gran red, como se ha venido observando desde los primeros autores del cyberpunk, lo que más se asemeja a nuestro mundo actual.

Lamentablemente, en algunos aspectos la ciencia ficción, sobre todo la distopía, no estaba tan desencaminada. Algunos medios de propaganda, control de masas y autoritarismo político están muy vigentes en muchos lugares del globo terráqueo, e incluso en el 1984 de Orwell y El mundo feliz de Huxley aparecen manipulaciones que pueden recordarnos a determinadas actuaciones de nuestros propios gobiernos y medios de comunicación. En cualquier caso, siempre resulta gracioso reivindicar aquello de ¿dónde está mi coche volador?, sobre todo si se hace desde un teléfono móvil minúsculo a través de una red social como Facebook o Twitter, entrando en comunicación directa con millones de personas a nivel mundial. Habría que ver qué cara pondrían nuestros antepasados hace tan sólo cincuenta o sesenta años.

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Letras libres, una vuelta de tuerca al concepto del Bookcrossing

AutorGabriella Campbell el 21 de enero de 2012 en Divulgación

Libros libres

Seguramente muchos conoceréis el proyecto Bookcrossing, que consiste en la práctica de dejar libros en espacios públicos para que otros lectores puedan beneficiarse de estos. De vez en cuando surgen iniciativas relacionadas con estas prácticas, dirigidas desde instituciones oficiales, que siempre son interesantes y muy positivas. En esta ocasión se trata de un proyecto relacionado con la línea 3 del llamado Pumabús, una línea orientada a estudiantes universitarios, y que gracias a la colaboración de diversas empresas (ente otras, las editoriales Cal y Arena, El Naranjo, SM y el Instituto de Investigaciones Estéticas de la UNAM) y dirigido por la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), ha liberado cerca de tres mil libros, como parte de la consigna Léelo y libéralo, que lleva en acción desde 2009 desde la UNAM y que ha regalado más de ocho mil ejemplares. La idea es que, además, los propios libros liberados no terminen en el autobús, sino que se anima a los receptores de ejemplares a que una vez leídos, se registren en la web de Bookcrossing y se lancen, una vez más, a la calle.

Algo parecido ha ocurrido en algunas ciudades israelíes, gracias a una pareja de artistas que comenzó con una instalación artística y acabó con una biblioteca pública muy particular. Daniel Shoshan y Amit Matalon empezaron a montar estanterías con libros en las paradas de autobús, y ahora su proyecto se ha convertido en una especie de servicio de lectura gratuito para los usuarios de bus. Su lema se traduce como puedes coger, puedes devolver, puedes añadir”, y juega con la idea de que los usuarios puedan leer uno de los libros, devolverlo si pueden y contribuir a la causa con libros que tengan en casa y que ya no quieran o necesiten. Aseguran que la gente es honesta si le das la oportunidad, y que no suelen tener problemas para mantener el caudal de ejemplares. De manera curiosa, los ejemplares se concentran en determinadas temáticas según la zona, así en la parada de autobús más cercana a la universidad, los estudiantes intercambian manuales de ciencia, sus propias tesis y novelas de ciencia ficción. En un vecindario muy creyente aparecen textos y cds religiosos, y en las zonas de inmigrantes rusos surgen copias de libros en ruso. De esta manera, el proyecto se organiza y regula a sí mismo, y ha tenido tanto éxito que los artistas ya han recibido invitaciones de los EEUU para implementar la misma idea en algunas zonas de Nueva York y de Washington DC.

Por supuesto, en España contamos con iniciativas parecidas. Granada lleva ya años ofreciendo publicaciones y textos en sus autobuses a través de la empresa Rober, tanto con los relatos ganadores de su certamen Relatos para leer en el autobús, como con textos poéticos que aparecen en forma de carteles en los interiores de los buses con motivo de la celebración de su célebre Festival de Poesía. Por otro lado, Libros a la calle cumple este año su decimoquinto aniversario, ofreciendo una vez más textos literarios a los que utilizan el transporte público en la Comunidad de Madrid. ¿Qué más iniciativas de este tipo conocéis en España y en el mundo hispanohablante en general?

El Zafongate, ¿una filtración interesada?

AutorAlfredo Álamo el 20 de enero de 2012 en Noticias

Descargas de El Prisionero del Cielo

Hace pocos días nos desayunábamos la noticia de que Carlos Ruiz Zafón retiraba todos sus ebooks del mercado por unos misteriosos motivos personales. Enseguida saltaron las alarmas en todos los mentideros de Internet intentando encontrar una razón para tamaña decisión.

A las pocas horas, sin embargo, tanto Zafón como Planeta, la editorial con la que publica, emitían sendos desmentidos sobre el tema. No había retirada alguna de los libros y la relación entre las dos partes implicadas se mantenía, aunque estaban en negociaciones.

La noticia inicial parece haber saltado, en teoría, del entorno de Ruiz Zafón y era, a todas luces, una exageración. ¿Qué buscaban? Sin duda forzar un poco los movimientos de la negociación que están llevando con Planeta para la publicación en ebook de El prisionero del cielo, novela número uno en ventas (en ficción) del año pasado y que, como ya hablamos aquí, se puede encontrar disponible para descargar gratis desde incluso antes de su lanzamiento.

Sin duda las negociaciones con Zafón deben ser duras y no sé exactamente qué cláusulas y peticiones estarán manejando. ¿Cuestiones de precio y DRM o de porcentaje para el autor? Lo que está claro es que ha quedado patente el interés que existe sobre las versiones digitales de las novelas del autor, ya que el «ruido» en la red ha sido incesante.

Ahora ya se anuncia que han renovado un acuerdo que se cancelaba en 2011 y ya están trabajando para sacar El prisionero del cielo en epub, y supongo que para Amazon también, inquietos usuarios de Kindle, algo que, a todas luces llega muy, pero que muy tarde. Sólo tendrá sentido este retraso si el ebook resultante cambia en algo la dinámica de precios y no sale a quince o dieciséis euros.

De todas formas, toda esta confusión no ha quedado nada bonita. No sé de quién sería la idea de filtrar las «posibles» intenciones de Zafón, si él mismo, alguien de su entorno, o la misma Planeta, pero el buzz negativo que se ha generado con todo esto es capaz de afectar a una novela con mucha facilidad. Esto no es el mercado tradicional, aquí las cosas se mueven mucho más deprisa. Además, cada día que ha pasado sin el ebook de El prisionero del cielo en las tiendas les va a reportar una significativa pérdida de ventas. Espero que todos lo recuerden antes de volver a lanzar la piedra y esconder la mano.

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Los libros más vendidos de 2011

AutorAlfredo Álamo el 19 de enero de 2012 en Noticias

Método Dukan

El panorama de los libros más vendidos en 2011 es desolador, y no lo digo ya por la proliferación habitual de best-sellers o novelas llevadas en volandas por la propaganda editorial a ocupar los primeros puestos, no, lo hago viendo que el primer puesto es para El método Dukan (!!!!!) y el segundo para ¡Indignaos!

Entiendo los motivos de las ventas del segundo, su precio más o menos ajustado, la situación social, el 15M, y puede ser que la gente esté obsesionada con su peso más allá de lo razonable y sigue creyendo en sacamuelas y buhoneros como explicación para el tremendo éxito del Método Dukan.

Si miramos quién sigue en la lista no encontramos demasiadas sorpresas, tenemos El prisionero del cielo, de Zafón, El tiempo entre costuras, que es de 2009, Si tú me dices ven, lo dejo todo… pero dime ven, El jardín olvidado, El ángel perdido y La caída de los gigantes de Follett cerrando la cola de perseguidores. Sinceramente, creo que el 2011 es un año olvidable en cuanto a la calidad de los libros más vendidos, casi como el 2010, y se afianza la tendencia editorial a nadar y guardar la ropa antes que arriesgarse a marcar tendencia. Todas las grandes se miran a ver cuál va a ser su siguiente movimiento y no parece que estén dispuestas a gastarse mucho dinero en promociones.

En cuanto al mercado general siguió la bajada de ingresos, con un 4% menos de ventas sintomático de la crisis económica y de la medianía de muchos lanzamientos clónicos con los que nos están regalando las editoriales. Un rasgo curioso me parece la caída de los libros juveniles (un 6%) supongo que debido a la falta de los grandes éxitos del 2010 como Los juegos del Hambre o la falta de novedad ya de Crepúsculo. Si bien los títulos de LIJ se han multiplicado no parece que nadie destaque especialmente por sus ventas. Al parecer la distopía no vende tan bien como el romance vampírico, pese a los estudios de mercado.

¿Qué panorama nos espera para este año 2012?

A falta de saber cómo se articula finalmente el libro electrónico (a ver si es posible que las editoriales adopten un criterio común, unos precios normales y un sistema de venta más sencillo) y su influencia en las ventas finales -hoy por hoy, despreciable-, no parece que la crisis anime a la experimentación. Vienen más novelas de sentimientos, otro libro de Stéphane Hessel y un montón de grandes autores reconocidos desgranarán sus novelas a lo largo de los primeros meses del año. Quedamos a la espera de que alguna novedad se convierta en fenómeno sin necesidad de prometer perder kilos o que nos crezca de nuevo el pelo en la cabeza.

Fuente: Diario Público

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Un nuevo líder de distribución de libros: ¿McDonald’s?

AutorGabriella Campbell el 18 de enero de 2012 en Noticias

Libros con el Happy Meal

En 2011, se vendió en el Reino Unido una media de 1.16 millones de libros por semana, unos 6.4 millones de ejemplares en un periodo de cuatro semanas. La cadena de restaurantes de comida rápida McDonald’s tiene planeado distribuir una cantidad incluso mayor (alrededor de los nueve millones) durante las próximas semanas. Imitando una medida similar llevada a cabo en Suecia, en la que los niños que asistían a los restaurantes McDonald’s podían consumir un “Book Happy Meal”, que incluía un libro de regalo en vez del habitual juguete promocional, la empresa ha decidido probar suerte en Gran Bretaña, con la intención de expandir la promoción a otros países en el futuro. La iniciativa durará hasta el día 7 de febrero.

Es más que probable que el gigante de la hamburguesa haya decidido adoptar esta medida como una respuesta más a las numerosas críticas que ha recibido a lo largo de los años, críticas que lo han llevado a ofrecer fruta como postre en sus menús para niños, mostrar los valores nutricionales de todos sus alimentos, utilizar sólo leche orgánica y participar en numerosas obras de caridad, entre ellas las conocidas Casas Ronald McDonald, que ofrecen alojamiento a familiares de niños enfermos que no pueden permitirse trasladarse para estar junto a los pacientes cuando estos deben acudir a centros especializados lejos del hogar.

Aunque se trate de una medida más de lavado de imagen, es indiscutible que estamos ante una iniciativa muy positiva. Teniendo en cuenta que existe una cantidad inmensa de niños que jamás han pisado una librería o una biblioteca (las encuestas más recientes en el Reino Unido aseguran que uno de cada tres niños no posee un solo libro), pero se estima que 9 de cada 10 niños británicos han estado en un McDonald’s, este libro con su Happy Meal puede significar una entrada significativa en el muy necesario mundo de la literatura infantil, sobre todo por proporcionar un entorno a donde los niños suelen acudir con sus familias, por lo que se fomenta que los niños disfruten de los libros en un entorno cómodo, conocido, y rodeado de aquellos que más deberían animarlos a leer. Los libros irán acompañados de un pequeño juguete que representa a alguno de los personajes de los libros, extraídos de la serie de la Granja Mudpuddle, del reconocido escritor Michael Morpurgo. Los títulos de los libros serán Mossop’s Last Chance; Albertine, Goose Queen; Pigs Might Fly!; Jigger’s Day Off; Martians at Mudpuddle Farm; Mum’s the Word, todos de la misma serie ya mencionada (libros publicados por Harper Collins y que también están disponibles en librerías convencionales). Morpurgo es un escritor reconocido a nivel internacional, sobre todo gracias a su último éxito, la novela Caballo de guerra, recientemente llevada a la gran pantalla por el director Steven Spielberg.

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Librerías y libreros digitales

AutorAlfredo Álamo el 17 de enero de 2012 en Divulgación

Librerías

Aunque el porcentaje de ventas de ebooks frente al de libros en papel se mantiene todavía muy distante en el mercado español, no pasa de la misma forma en el estadounidense, donde este año las ediciones electrónicas han pasado por encima de las tradicionales. Está claro que el dominio de Amazon es apabullante gracias a su sistema automatizado de recomendaciones, todavía en pañales en España debido a la falta de usuarios necesarios para alcanzar una masa crítica.

Lo cierto es que ese sistema de recomendaciones funciona bastante bien, lo he comprobado en varias ocasiones al comprar en las tiendas americana e inglesa, pero, de todas formas, no deja de ser una recomendación generada por un algoritmo en base a las compras y opiniones de otros usuarios. El otro día comentábamos si la crítica debía ser necesaria, ya que el nacimiento de estos sistemas podía ser suficiente para nuestras necesidades de prescripción. Esto me lleva a plantearme una cuestión sobre el futuro de las librerías y, sobre todo, de aquellas que acepten -o puedan sobrellevar- la dualidad del libro que se nos presenta en un futuro relativamente cercano.

Entiendo que es una costumbre que se va perdiendo, la del librero que aconseja por motu propio, o bien la del que conoce perfectamente el mercado editorial y puede dar respuesta a las preguntas de cualquier cliente. Es cierto que hay gente que no quiere consejo alguno y ya sabe perfectamente qué le gusta, pero nunca está de más saber qué es lo que se lleva y lo que puede interesar a cierto grupo de clientes. Tras un rápido vistazo a la mayoría de tiendas virtuales de ebooks es fácil comprobar que no hay detrás una fuerte voluntad prescriptora, más allá de recomendar lo último de Reverte, Rothfuss o la novedad Davinciana de turno. De vez en cuando aparece algo más sutil, más definido, pero lo que no encontramos es la razón o el motivo de esa selección.

Dentro de nada las tiendas virtuales se van a tener que enfrentar a Amazon y su sistema de recomendaciones, que te bombardea cada semana con productos que podrían gustarte… y con los que normalmente acierta. Pienso que las librerías virtuales deberían volverse más sociales y prescriptoras, más literarias y menos supermercado, con mayor cuidado por los libros que destacan y con la capacidad de argumentar una recomendación, aunque sea genérica. A casi todos nos gusta que nos enseñen libros curiosos, diferentes o interesantes. Si los editores digitales no se prestan a ejercer de filtro -casi no lo hacían cuando eran editores sólo de papel-, puede que el papel de los libreros se recupere a partir de compartir su pasión por los libros, por la literatura y el placer de que la gente disfrute leyendo un buen libro.