El clavo de la herradura de Jacob Grimm, Wilhelm Grimm:
Después de haber hecho buenos negocios en la feria y llenar su bolsa de oro, un comerciante se puso en camino con su caballo para llegar a su casa antes de la noche. Se detuvo a mediodía en la ciudad, y cuando iba a partir, el mozo de cuadra le avisó que le faltaba un clavo en una herradura del caballo. El comerciante tenía prisa y pensó que podía aguantar seis leguas más.

Ha participado en esta ficha:
yiyolon

Últimas diez críticas y comentarios de El clavo de la herradura
5.5
27 de febrero de 12
Cuento muy infantil con moraleja: vísteme despacio que tengo prisa.
6.5
13 de diciembre de 11
Cuento muy breve, que nos muestra claramente las consecuencias de no atender una pequeña reparación en su momento y se puede ...
leer más