La sultana roja de Alberto Vázquez-Figueroa:
2.15 de la madrugada. El centro de Madrid. Una mujer de unos treinta años detiene su coche al lado de un surtidor de gasolina. Introduce billete tras billete en el cajero automático y observa imperturbable cómo la gasolina rebosa del depósito y se esparce por el asfalto. Saca un mechero, lo enciende y lo acerca al reguero que casi le roza los zapatos...

Últimas diez críticas y comentarios de La sultana roja
7
6 de octubre de 11
Libro entretenido y que es bastante fácil de leer.
6
2 de mayo de 10
Libro irregular, largo, denso en ciertos momentos y entretenidísimo en otros.