Resumen y sinopsis de La princesa de Cleves de Marie-Madeleine Pioche de La Vergne
Publicada en 1678, La Princesa de Clèves es la primera novela psicológica moderna. Se trata de la historia de una pasión amorosa irrealizable, en la que se muestra de manera magistral la vida interior, los atisbos de felicidad, las soledades y los repentinos abandonos de un alma en la que combaten los más contradictorios sentimientos. La princesa, casada con el señor de Clèves, a quien respeta y admira, pero no ama, descubrirá la pasión por otro hombre y la confesará a su esposo, lo que dará lugar a los más desdichados sucesos. La protagonista se rebela contra las convenciones del amor cortés, que hacen imposible la relación con su amado, el señor de Nemours.««Los lectores de su época entendieron el desafío que les lanzaba esta novela; hoy nos conmueven más su honestidad y su serena melancolía.»»
Alberto Manguel, Babelia
Ha participado en esta ficha: bclaudia
Considerada una obra fundacional de la novela moderna, es narrativa histórica, psicológica, moral, de aprendizaje, romántica… con una trama de intrigas palaciegas e infidelidad que se abre como aterradora perspectiva para una ingenua y joven aristócrata recién llegada a la corte del efímero rey Enrique II de Francia, de quien no se nos dice su nombre, pero sí su título, desposada con un hombre, el señor de Clèves, al que respeta, pero cuyo extremado amor no corresponde.
Las influencias, favoritismos, luchas de poder, murmuraciones, romances clandestinos… son el pan de cada día en el ambiente aristocrático donde ha ido a caer esta muchacha inexperta de exquisita educación, pero sin armas para defenderse, con excesiva dependencia materna y un firme sentido de la honra, el pudor y la ejemplaridad de la esposa, pese a que nadie es trigo limpio. Frente a lo racional, surge dentro de ella una pasión incontrolable y turbadora por el apuesto duque de Nemours, personaje que se nos presenta adornado con todas las virtudes masculinas imaginables y que además le corresponde en su deseo, iniciándose así una difícil lucha consigo misma.
Más allá de episodios sueltos o hilvanados (aunque algo queda, con los mini-relatos que se cuentan, sobre todo al principio), se apuesta por la coherencia, el realismo de la trama, su desarrollo y consecuencias (una escena privada espiada por un tercero inadvertido, una carta perdida que genera equívocos varios...), la concisión, el análisis detenido de los personajes y de la anécdota.
Lo histórico funciona como contexto y telón de fondo, en paralelo a los hechos (la trágica muerte accidental del rey durante un torneo, conforme se intensifican los sentimientos y se complica el argumento), con presencia de figuras reales (María Estuardo, “reina delfina” con no poca importancia en el relato) ... pudiendo buscarse además el paralelismo con el propio mundo nobiliario a la que perteneció la autora del libro, relativamente cercano en el tiempo.
Las primeras páginas, consistentes en una sucesión interminable y muy confusa de nombres, títulos, parentescos y pinceladas históricas, me parecen un desafío como lector y no hay quien pueda con ellas; infumable es decir poco… finalmente aparece la protagonista y la narración se focaliza en ella.
La novela es la crónica de una pasión que nunca se consuma y que tan sólo se insinúa mediante gestos elocuentes y apenas unos instantes de cierta intimidad. La sinceridad y diríamos estupidez de nuestra princesa llega al punto de confesar a su propio esposo lo que siente de verdad, con las consecuencias que esto implica; el final es una decisión insólita por su parte, aún hoy difícil de entender, que involucra el afán de alejarse del mundo y sus complicaciones, la elección moral y guiada por principios que implicaría un acto de voluntad consciente frente a cualquier tentación... o tal vez un larvado sentimiento de culpa. Final con algo de edificante, supongo, que desde nuestra óptica actual, favorable a la realización de la felicidad personal, vemos como frigidez y gazmoñería. Desde luego no es la sociedad, sino la propia heroína quien se lo busca, salvando su “reputación” a costa de un desenlace triste y trágico.
Me ha parecido una novela fascinante. Lo que más destaca es la increíble capacidad de la autora para retratar el conflicto interior de la protagonista, atrapada entre el deber moral de su matrimonio y una pasión inevitable. La elegancia de la escritura y la tensión dramática que se respira en la corte están logradas con una precisión admirable para la época.
Aunque la primera parte me resultó un poco densa debido a la cantidad de detalles históricos y árboles genealógicos de la corte, una vez que arranca el conflicto central, la lectura se vuelve magnética y el final es de un realismo impecable. Muy recomendada.