Una profesora bestial de Robert Lawrence Stine:
La señora Maarj salió de detrás del escritorio. Sus pies descalzos emitieron un sonido húmedo, como de ventosa, sobre la moqueta. Empezó a dar vueltas a mi alrededor, mientras sus ojos castaños me estudiaban con glotonería. Le sonaron las tripas tan fuerte que di un brinco. Era como el ruido del desagüe de una bañera al vaciarse. Mi profesora estaba hambrienta... ¡y le encantaban los alumnos!

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