Resumen y sinopsis de Una chica cualquiera de Arthur Miller
Janice nunca fue una belleza, y lo sabe. Pero sí ama las causas justas, y tanto se empeña en ellas que, en el Nueva York de los años treinta, se casa, llena de admiración, con Sam, un hombre políticamente comprometido con la izquierda radical. Pero los avatares de la política en los años de guerra crean contradicciones ante las que Sam reacciona más como un obediente servidor de su ideología que como el brillante intelectual que ella veía en él.
Últimamente estoy leyendo novelas muy curiosas pero que no terminan de llenar mis expectativas. Y me duele decir que Una chica cualquiera es una de estas novelas, que parecían que iba a adorar y no ha pasado de ser un cortísimo entretenimiento.
Arthur Miller es el autor de esta obra. Es tremendamente famoso por su obra Muerte de un viajante, aunque reconozco que es el primer libro suyo que leo. Miller es, sin duda alguna, un buen escritor que posee un estilo de escritura elegante, refinando y con una sublime ejecución. Para conseguir este efecto usa una prosa un poco lenta pero sorprendente profunda y con un maravilloso desarrollo, un lenguaje funcional, aunque escogido con esmero y unas descripciones un poco básicas, lo que te desinfla un poco el interés literario de la obra. Tampoco parece Miller haberse preocupado demasiado en los personajes. Y es que su construcción parece un poco errática, casi a medias, defecto que supongo, es debido a que estamos ante una novela corta.
Una chica cualquiera, pese a su título, no cuenta la historia de una mujer cualquiera, sino la de Janice, una mujer cuya supuesta “fealdad” ha marcado toda su vida. Así que Janice nos cuenta su vida amorosa reconocida como fea, un primer matrimonio con sus infidelidades que la asfixiaba y el encuentro con el amor más puro y dulce que cualquier ser humano pueda enfrentarse. Y mientras Janice nos habla de su amores y sinsabores, el autor nos va haciendo un retrato de la última parte del siglo XX, con sus tiempos convulsos, sus ideologías cerradas y la Segunda Guerra Mundial dirigiendo el pulso mundial. Y hasta aquí puedo contar. Pero es que tampoco queda mucho más. El final está a la altura del resto del libro. Y es que el desenlace consigue meterte la nostalgia de un tiempo y un amor que no has vivido y, que obviamente, jamás vivirás. Cada uno tiene su sitio y su lugar.
Definitivamente, Una chica cualquiera es una lectura entretenida que trata sobre las estupideces y pequeñeces en la que nos fijamos y que nos amargan cuando tenemos la vida más o menos resulta. Ninguno de nosotros somos unos “cualquiera”, pero es cierto que no todos somos tan privilegiados como la protagonista. Que no solo no es tampoco una cualquiera si no que solo busca amar y ser amada, a pesar de todo. Algo que cualquiera de nosotros (sea hombre, mujer o cualquier otro género entremedias) busca.
"Ella supo al instante cuál era la verdadera razón de su dolor de años: tan sencillo como que nunca había elegido a Sam realmente, él era algo que le había sucedido porque... Sí, porque nunca había pensado en sí misma de esta manera, como una mujer valiosa que elige darse."
Novela breve que retrata la vida de Janice Sessions, mujer que se siente poco agraciada, lo cual parece llevarla a una crisis de inseguridad no precisamente en el terreno seductor, pues amantes no le faltan, sino en otros aspectos de la vida como la libertad y el poder de decisión en tanto mujer y persona, frente a un mundo ingrato y contradictorio.
Historia sencilla pero de tintes muy realistas, en la cual temas como la evocación de recuerdos familiares, las decepciones y la búsqueda del ideal de la felicidad, son tratados de manera correcta por parte del autor.
Sencillo y corto. Destaca el primer capítulo y los últimos son precipitación absoluta.
Un libro corto para pasar un par de horas. Se lee fácil y rápido. Hay poca explicación de algunos aspectos de la vida de la protagonista pero es interesante ver su evolución y la búsqueda de su felicidad en tan pocas páginas.