Amanda Hocking en castellano y cómo ha cambiado el cuento

Ya os hemos comentado con anterioridad el caso de la joven autora americana Amanda Hocking, que a base de esfuerzo y muchas horas dedicadas a chatear, dejar mensajes y, en definitiva, a venderse en la red, se convirtió el año pasado en una verdadera revelación en el top ventas de Amazon.
Además de todo su esfuerzo, Hocking tenía clara una cosa: el precio de sus libros, que en digital estaban desde a menos de un mísero dólar hasta cuatro o cinco, una vez ya tuvo un nombre hecho y sólo en las novedades. Cimentando su éxito tanto en su labor de marketing y en la agresiva política de precios, Hocking consiguió colarse en los tops de la venta online -con lo que ello supone- además de conseguir un eco impresionante en la prensa especializada de todo el mundo.
Pese a todas sus virtudes hay que decir que la crítica especializada -y la no tan especializada- no ha sido demasiado generosa con la obra de Hocking y que en numerosas ocasiones se le ha pedido que buscara a algún corrector que le ayudara con sus libros, ya que contenían numerosos errores, algo que, por otro lado, no detuvo nunca a sus fans. Claro que, por un dólar, tampoco hay que ponerse picajoso.
Pues bien, de una autora que ha basado su éxito en el trato directo y los precios bajos, primando el ebook sobre todas las cosas, nos encontramos con que Destino Joven (Grupo Planeta) se ha quedado los derechos de Amanda Hocking y ha comenzado a publicar en castellano dos de sus series fantásticas (Lazos de sangre y Tierra de magia) buscando repetir el éxito en España. Pero… ¿ha seguido el mismo camino?
En cuanto a velocidad de lanzamiento, sin duda, ya lleva dos libros y se espera el tercero en breve. En cuanto a fenómeno en la red, lo desconozco, aunque creo que sin ella, es difícil lograr repetirlo. Y bueno, en cuanto a precios, es para llorar. Salen en papel a 17 euros y en ebook a 12, demostrando que no han aprendido absolutamente nada de cómo logró tener tanto éxito Hocking en su país con sus folletines a un dólar.
Supongo que la maquinaria de Planeta le asegurará unas buenas ventas, pero no deja de ser un ejemplo sintomático de cómo se entiende el negocio del libro digital en este país, como un reflejo directo del libro físico y sin atender a las técnicas que han logrado que en Estados Unidos se vendan más ebooks que cualquier otro tipo de formato.
Autores relacionados:
25 de enero de 2012 a las 11:56
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25 de enero de 2012 a las 12:01
La industria editorial en España no ve el ebook como una forma de estimular la lectura y difundir la cultura, sino como un camino de perder compradores potenciales de sus libros en papel.
Esa es la razón de los precios de los ebooks (esa y las leyes que estas industrias sostienen), que ven impensable vender ebooks a 3,99 u 4,99 euros porque donde un lector ve un buen precio, ellos ven la pérdida de 10 u 15 euros mínimo si ese cliente comprase la versión de tapa dura, que muchas veces y sobretodo en novedades es la única disponible.
Han maltratado tanto al usuario, que mucho van a tener que mejorar si quieren recuperarle. Una vez dicho usuario se acostumbra al todo fácil y todo gratis, no pasará por el aro del todo caro y difícil (como es hoy por hoy, el tema de los ebooks con DRM).
25 de enero de 2012 a las 12:36
Qué razón tienes, xitorres.
De verdad, no sé qué esperan. ¿Un eBook por 12 euros? No sé, quiero decir: ¿tinta, papel, y otras cosas, no se las ahorran? No tiene sentido. Nadie compra un eBook, que es un archivo de pocos mb, por ese dineral, no tiene sentido. O sí lo tiene: impulsar la compra en papel, ya que por ese precio mejor comprarlo en papel.
Pero claro, si uno se ha gastado un dineral en un lector digital, es por algo, ¿no? Entonces, ¿qué vías hay? La que ya sabemos, y en este caso justificable (en otros no).
En fin, espero que esta escritora vuelva a ir por su propio camino si quiere futuro, ¡y que se esfuerce más!
25 de enero de 2012 a las 17:53
Esta batalla la tienen perdida de antemano las editoriales. Los usuarios de ereaders están al tanto del manejo básico de las nuevas tecnologías, así que no nos la pueden colar con este tema. Asimismo, somos lectores habituales, de modo que no estaría de más que se nos cuidara un poco más desde este sector, ya que también les compramos sus libros en formato papel. Una postura la de las editoriales (la mayoría) que las deja en muy mal lugar, sobre todo con el tema de los precios en digital y los DRM. ¿Por Dios, quién de los que se ha tomado la molestia de comprar un ebook legal luego lo ha subido a la red para piratearlo? Como mucho, se lo dejo a mi novia o a algún amigo (si me lo pide), exactamente igual que si lo hubiera comprado en papel.
25 de enero de 2012 a las 23:28
No sé si sólo en su país, pero lo que pasa en el suyo, pasa en el nuestro (México). Todo lo que ocurre allá, o al menos, la mayoría, llega de este lado, así que muchas traducciones y pleitos, etc. Llegan sin ningún problema a este lado del charco, un país con editoriales que no tiene lectores. Aquí el precio de ese libro es alto, como el de cualquier otro libro para nuestra economía doméstica e interna.
Ahora, quisiera decir que ni regalados leería los libros de esta mujer, con sólo ver la portada, puedo decir que para mí serían insufribles, mejor me quedo con Tolstoi, viejito, en piel, caduco, amarillo, oloroso y no ebookoso, pero para e-books, pues habrán algunas otras cosas supongo yo. Si España está en pañales respecto al e-book, en México no ha nacido siquiera.