Maus, de Art Spiegelman
Con Maus: relato de un superviviente Art Spiegelman no sólo consiguió su mejor obra o una mención especial en el Pulitzer de 1992, también consiguió uno de esos breves momentos en que la miopía congénita que padecen no pocos popes literarios no impide que estos se rindan a un cómic. Maus consiguió incluso un exposición en el Moma de Nueva York.
Art Spiegelman nos cuenta la historia de su padre, joven polaco seguro de si mismo y casado con la heredera de una familia acomodada. A pesar de la tendencia a la depresión de su esposa son un matrimonio feliz, con toda la vida por delante. Pero Vladek y su familia son judíos un terrible “crimen” tras el triunfo del nacionalsocialismo en Alemania y la expansión de esta fuera de su territorio con la invasión de Polonia por parte del Tercer Reich. Vladek es llamado a filas para defender a su país del invasor como cualquier otro joven polaco. Tras su captura por parte de los alemanes y una accidentada vuelta a casa, todo ha cambiado.
Asistimos poco a poco al deterioro de la situación, como se van sucediendo los momentos de desesperación y los de esperanza, como se construye el gueto de Varsovia o como empiezan a llegar los primeros rumores sobre los campos, mientras la mayoría de la población mira para otro lado. En ese día a día, los intentos de mantener cierta fachada de normalidad parecen patéticos. Llega un momento, la deportación a los campos, en que ya nada puede mantener ese intento de normalidad o, simplemente, la esperanza.
Vladek va contando la historia a su hijo Art y es aquí donde Spiegelman va más allá del relato sobre el Holocausto, para enseñarnos lo que implicó la supervivencia para los pocos que lo consiguieron, como sus vidas y la de sus familias quedaron marcadas. Así, la narración se mezcla la historia principal del pasado con la vida de Vladek, refugiado en los Estados Unidos, en el presente y su relación con su hijo.
Spiegelman utiliza animales para representar a las diferentes partes de la historia: los nazis son gatos, los polacos cerdos, los franceses ranas o perros los estadounidenses. Los judíos son ratas dentro de la ratonera Polonia.
Es un relato duro (no podría ser de otra forma), desgarrador que el personal estilo de Art Spiegelman consigue dotar de gran realismo, a pesar de estar representada la historia por animales. Por que esta substitución de hombres por ratas o gatos en ningún caso supone una infantilización o dulcificación de la historia.
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24 de agosto de 2010 a las 8:36
Muchas gracias por este post interesante y por hablar de una obra maestra referente en el mundo del cómic. Aunque haya habido novelas gráficas antes, gran parte del éxito de este género tan popular hoy en día se debe a Art Spiegelmann y su “Maus”. Su lectura es muy recomendable no sólo para fans del tebeo, ya que más que una historieta, es historia.
17 de septiembre de 2010 a las 19:40
acabo de terminar de leer Maus I y Maus II, me lo recomendo un amigo. Sencillamente me encanto, no solo por mostrar la Europa nazi, no solo por captar la esencia de este suceso historico mundial, sino por como alternar su vida personal, como logro plasmar algo que con las palabras no es suficicente muchas veces. A lo largo de los dos libros camine, muchas veces entre el limite de reirme y a la vez bajar la cabeza y mirar el suelo por la tristeza que me causaba lo que leia y miraba.