Avatar: Cameron, Anderson y los Strugatski
De todas las polémicas que están acompañando al brutal éxito de la película de James Cameron me llama la atención las voces que se han alzado desde Rusia clamando por un plagio destacado del universo de los hermanos Boris y Arkadi Strugatski.
Poco conocidos en España, si nos alejamos de los círculos dedicados a la ciencia ficción, el mayor éxito de los hermanos escritores fue Es difícil ser Dios, cuya adaptación cinematográfica, El poder de un dios, logró darle cierto empujón a su carrera en toda Europa.
Para que nos situemos, los hermanos Boris y Arkadi han publicado más de 25 novelas y dado a luz, a lo largo de veinte años de escritura, a un universo propio y detallado que, como no podía ser de otra forma, ha tratado decenas de ideas y tópicos dentro de la ciencia ficción.
Por lo visto el problema que han visto los rusos es en el nombre del planeta elegido por Cameron, Pandora (aunque por ahora nadie de Grecia ha reclamado el nombre), que en las novelas rusas también es un planeta lleno de vegetación y criaturas asombrosas. Lo cierto es que la comparación para ahí, ya que ese planeta es usado en el Universo Noon para cazar y poco más. Hay, sin embargo, otro planeta en el que podría verse una similitud, Tagora, habitado por unos seres lagarto y en el que habita, o espía, un ser humano.
También se habla de que una de las razas de Pandora, creo recordar que son una especie de perros, son llamadas Nave y los aliens de Cameron son los Navi. Bueno, ¿coincidencia? A saber.
Y es que las ideas de Cameron en Avatar no son nada nuevas, ni tienen por qué serlo, ya que su guión, además de sus evidentes similitudes con cierta historia acerca de unos colonos americanos y una princesa india, está pensado para dar rienda suelta a más de dos horas de puro espectáculo y entretenimiento palomitero. Si se disecciona la película se parecería más a Es difícil ser Dios, en la que un ser humano se mezcla con una civilización diferente, que en cualquiera de las novelas del Universo Noon.
Además, si hay que buscar una probable influencia literaria en Avatar, sería Llamadme Joe, un relato de Poul Anderson, uno de los clásicos entre los clásicos de la ciencia ficción americana, escrito en 1957 y cuyo argumento trata de la exploración de Júpiter utilizando formas de vida artificiales controladas de manera telepática. Joe, el protagonista, usa también una silla de ruedas, como el militar de Avatar. No hay mucho más en común, ¿mucha pelea en un entorno exótico, tal vez? De cualquier forma, si hubiera que señalar a alguien como gran influencia sobre Cameron, yo creo que Anderson es más plausible que los hermanos Strugatski.
El cuento en cuestión está más que descatalogado, salió publicado en castellano en el número 108 de la mítica revista Nueva Dimensión allá por 1979, aunque si se tiene mucha curiosidad parece ser que circulan varias copias en Internet, disponibles ahora supongo que por ese parecido con Avatar del que hemos hablado.
Autores relacionados:
18 de enero de 2010 a las 9:49
sus evidentes similitudes con cierta historia acerca de unos colonos americanos y una princesa india…XXXDDDD….
Bueno, el cuento de Anderson se puede encontrar en:
Card, Orson Scott, comp. Obras maestras: la mejor ciencia ficción del siglo XX (Masterpieces, 2001) Barcelona: Ediciones B, 2007. 570 p. (Nova, 200). (Y la verdad, casi todos los relatos no es que sean buenos, sino que son extraordinariamente buenos)
Y como lo leí recientemente (el año pasado), desde que he tenido noticias sobre Avatar llevo pensando si Cameron habrá estado “influenciado” o no por el mismo, aunque por lo que me han contado de la peli, más bien que no (aparte de las evidentes similitudes con la idea de partida).
18 de enero de 2010 a las 10:03
Gracias por la referencia, Pedro (no sabía que lo habían vuelto a editar). Yo vi Avatar ayer y el desarrollo de Anderson es mucho mejor, tan sólo comparten lo que parece obvio: la idea de partida… Luego ya la cosa cambia bastante.
18 de enero de 2010 a las 13:55
Hola! Por lo menos en Amazon existe el libro de relatos cortos de Anderson y está el cuento Call me Joe:
http://www.amazon.com/exec/obidos/ASIN/1886778752/shelfari-20
18 de enero de 2010 a las 21:31
Al parecer también Tarkovski se inspiró en un relato de estos hermanos para hacer Stalker. Ellos llegaron a participar en el guión. Al menos, así es como llegué a conocerlos.
19 de enero de 2010 a las 17:41
No sería la primera vez que Cameron se enfrentara a una acusación de este tipo. También estuvo el caso de Terminator, donde Harlan Ellison lo acusó de plagio de dos episodios escritos por él para “The Outer Limits”. En ese caso Cameron terminó reconociéndolo, veremos como se desenvuelve ahora.
19 de enero de 2010 a las 17:50
En el caso de los Strugatskim, Tarkovski se basó en Pícnic en el camino para Stalker, con guión de los dos hermanos, pero… es demasiado lenta y metafórica incluso para la manera de dirigir de Tarkovski.
13 de febrero de 2010 a las 23:05
Yo veo similitudes entre los alienigenas a los elfos nocturnos del video juego Warcraft son Azules tienen contacto con la naturaleza y se nutren de ella, la princesa tiene un tigre como transporte tal como sucedio en las escenas finales, en fin veo mucho Deja Vu en la pela pero visualmente lo mejor que he visto, provecho a Cameron con las patentes.
18 de febrero de 2010 a las 7:59
[...] Cameron, como guionista, creó para Avatar no era la más compleja del mundo, dejando a un lado, como ya comentamos en otra ocasión, la infinidad de influencias recibidas a la hora de construir las aventuras en [...]