Primer revés del Kindle 2

Desde Amazon no han querido seguir discutiendo con la Sociedad de Autores Americana. Ya comentamos en su día la polémica generada por la función de Kindle que le permitía leer -de forma mecánica- los textos almacenados en el dispositivo.
Al parecer, la polémica ha continuado y la Sociedad de Autores -que mantiene que leer en voz alta los ebooks viola el derecho de copyright de los audiolibros- se ha salido parcialmente con la suya. Digo parcialmente, ya que la posición de Amazon ha sido ofrecer a los editores la posibilidad de bloquear la función de lectura en los libros que consideren.
De ese modo parece que van a contentar a aquellos que no daban su brazo a torcer, sin ir a juicios o seguir en una discusión bizantina con los que son muchos de sus proveedores. ¿Lo peligroso? Que su decisión da alas a aquellos que buscan el dinero por derechos hasta debajo de las piedras. Por suerte no hay una resolución judicial, pero si esto prospera no sería raro ver a alguien poner la mano, qué se yo, a la salida de una lectura de cualquier autor contemporáneo. Hace poco habría dicho que era una situación imposible, pero con estas decisiones uno ya no sabe qué pensar.
Vía: Soybits

3 de marzo de 2009 a las 12:27
Buenos días:
Sobre esta disputa, resulta interesante el punto de vista de Kirk Biglione en Booksquare (http://is.gd/lr61), quien comentaba que a pesar de que aparentemente la decisión es un revés para Amazon, a la larga es una gran victoria, pues le da la justificación perfecta para utilizar obligatoriamente DRM en todos los ebooks. Esto supondría que los consumidores, al no poder pasar los ebooks de unos dispositivos a otros, quedarían “atrapados” en la plataforma de Amazon. Veremos las implicaciones a medio-largo plazo.
Saludos,
Íñigo
3 de marzo de 2009 a las 12:32
Lo que no tiene sentido es que se siga discutiendo en el mundo del ebook sobre el DRM y los formatos privados cuando se ha demostrado en el mundo de la música que no sirven absolutamente para nada. Claro que hay gente en el mercado editorial que piensa que el negocio de la música y el de los libros no tienen nada que ver…