Escritora checa, Lenka Reinerová desarrolló su carrera literaria en lengua alemana.
De familia judía, Reinerová ejerció de distintos oficios relacionados con el mundo editorial, como editora o traductora hasta que la invasión nazi de Chequia la obligó a refugiarse, primero en Francia y más tarde en México.
Tras la Segunda Guerra Mundial volvió a Checoslovaquia donde el régimen estalinista acabaría por encarcelarla. Una vez liberada escribió la que es su obra más conocida, Todos los colores del sol y de la noche, aunque el Partido Comunista siempre la mantuvo en destierro y con problemas a nivel profesional.
En 2003 recibió la medalla Goethe como reconocimiento a toda su carrera literaria.