Dama Sarashina (1008-1057) vivió su primera infancia en Kyoto, y al cumplir 9 años se trasladó a Takasue, después de que su padre fuera nombrado gobernador. Al cabo de unos años regresó a Kyoto, donde permaneció el resto de su vida. Con 31 años se convirtió en dama de compañía de la princesa imperial, aunque, debido a su carácter reservado y ensoñador, no tuvo mucho éxito en la corte. Se casó dos años después y tuvo tres hijos. Murió a los 49 años.