Lecturalia Blog: reseñas, noticias literarias y libro electrónico 113.592 libros, 24.686 autores y 96.231 usuarios registrados

Entradas de febrero de 2009

Asesinos sin rostro, el debut de Kurt Wallander

2 de febrero de 2009 en Reseñas

Asesinos sin rostro

Kurt Wallander es uno de los personajes claves en la novela negra de finales del siglo XX. Inseguro y desbordado por la vida cotidiana, Wallander se nos muestra como un ser humano de carne y hueso, incapaz de sobrellevar lo que se espera de él como persona y a duras penas como policía.

Asesinos sin rostro [Tusquets, 2001] es la primera de las novelas escritas por Henning Mankell dedicadas a este personaje, y la verdad es que tarda muy poco en atraparte como lector. Sin duda, es el personaje de Wallander el que lleva todo el peso de la narración, aunque otros secundarios, como Rydberg, sean de gran importancia a la hora de completar la narración.

Asesinos sin rostro no es un libro para los amantes de la acción frenética. Mankell prepara sus libros de una manera desapasionada en la acción, pero en los que la violencia existe de una manera física y espiritual. El asesinato que da el punto de partida a Asesinos sin rostro es brutal. Sencilla y absolutamente salvaje. Mankell plantea la muerte como una gran experiencia pictórica. La violencia sin sentido, llena de rabia, es la que plantea la mejor sensación de angustia. El desconocimiento, el miedo a lo desconocido, planea por toda la obra.

En la misma línea, también hay miedo a los desconocidos, ya que el fantasma del racismo y de la pérdida de lo valores socialistas suecos es una de las constantes en el libro. Mankell analiza el cambio en la sociedad sueca, la incapacidad que sienten para asumir ese rol que toda Europa les había asignado, un liderazgo moral y ético que no había sido más que un sueño del que estaban despertando a toda velocidad.

Asesinos sin rostro trata esto y mucho más. Las relaciones interpersonales, sobre todo con el padre de Wallander, el propio divorcio del policía y su caída personal mientras trata de aguantar su trabajo, su vida y el contacto con una hija que empieza la serie de libros completamente alejada de su padre.

Peros a Asesinos sin rostro, pocos. Quizá una excesiva determinación en alejarse de las novelas enigma, manteniendo demasiado tiempo una investigación que por momentos se vuelve desesperante y luego dar una resolución apresurada. La verdad es que es una novela alejada de los tópicos y hasta la etiqueta de “Policía divorciado con problemas” es tratada de una manera diferente.

Sin duda una excelente manera de iniciarse en el universo de Wallander.

Autores relacionados Autores relacionados:
Henning Mankell
Libros relacionados Libros relacionados:
Asesinos sin rostro

Soopbook: escritura social

2 de febrero de 2009 en Noticias

SoopBook

SoopBook es un proyecto muy al estilo 2.0 que todavía está en sus primeras fases de desarrollo, siendo necesaria una invitación para poder participar.

SoopBook se corresponde con Social Open Book y se presenta como una iniciativa social a la hora de leer, escribir y distribuir libros. A través de la plataforma de SoopBook se pretende crear una comunidad de amantes de la literatura, capaces de escribir de manera conjunta una misma obra.

Mediante este tipo de creación se podrían leer obras con partes similares y que luego se desarrollaran de manera completamente diferente. Existe un apartado para calificar las obras y destacar las más populares.

Una buena iniciativa que todavía falta saber hasta dónde quiere llegar, aunque ya han anunciado su intención de crear widgets y add-ons para blogs y redes sociales.

El otro Conan Doyle

1 de febrero de 2009 en Divulgación

Hombre de Piltdown

Conan Doyle fue uno de los escritores más exitosos de su época y su biografía es realmente interesante, y, aunque es conocido, ante todo, por haber dado vida a Sherlock Holmes, personaje con el que consiguió crear un arquetipo, no podemos olvidar a los otros hijos de Doyle.

Otra creación exitosa fue el Profesor Challenger, protagonista entre otras de El mundo perdido, primera novela de “dinosaurios”. Aquí Conan Doyle abandona la novela criminal para acercarse a la ciencia ficción más aventurera, embarcándose en una aventura en América del Sur donde, según las previsiones del profesor Challenger, han permanecido ocultas especies prehistóricas (o antediluvianas, que dirían en ese momento).

Según parece, Conan Doyle sacó provecho de su estancia en la universidad; mientras Holmes está basado en la figura del doctor Bell, uno de los profesores de medicina, la figura de Challenger parece basarse en el profesor Rutherford, otro de sus maestros. La descripción que realiza de Challenger no deja lugar a dudas: el cerebro de un genio en el cuerpo de un hombre de las cavernas. Pendenciero, sin escrúpulos, pero con una mente brillante, este antropólogo se enfrenta a toda la comunidad científica con sus teorías extravagantes.

Otro personaje de Conan Doyle, fue el brigadier Etienne Gerard, mucho menos conocido en España, es oficial de los húsares del emperador en la época de las guerras napoleónicas, lo que le supone vivir diversas experiencias en las que se mezcla la intriga y el humor con la imaginación todo ello al servicio del género de aventuras.

No fue la única aproximación del autor a la novela histórica, una autentica pasión, interesándose sobre todo en las guerras y los ejércitos. Pero su afición más extraña fue, sin duda, su creencia apasionada en el espiritismo, que llega a publicitar en sus novelas como en el caso de una novela protagonizada por Challenger, El país de la bruma o en El asombroso experimento del Dr. Keintplantz, donde este doctor hace una demostración pública de que el alma puede abandonar el cuerpo. En el intento intercambia su alma con la del joven y festero novio de su hija con los correspondientes equívocos (seguro que este argumento tampoco os suena).

Aunque se había acercado anteriormente al espiritismo, fue con la gran guerra, al no poder aceptar la muerte de sus seres queridos, cuando abandonó el catolicismo y abrazando el mundo de los espíritus y del ocultismo como una nueva religión, siendo uno de los engañados por la historia de las hadas de Cottingle: unas supuestas fotografías de estos seres feéricos, a las que Doyle dedicó un libro, para descubrir después que era todo una estafa. Aun así continuó defendiendo el espiritismo, tan decimonónico, lo que le llevo a la burla de la prensa, aunque no por ello dejó en su intento o en sus exhibiciones.

Hay una teoría según la cual, Conan Doyle se vengaría de prensa y científicos, de aquellos que, a contrario que él, sólo creían en las pruebas. Así, algunos le atribuyen la falsificación de el cráneo del conocido como “Hombre de Piltdown” descubierto en Sussex en 1912, presentado como el eslabón perdido y que tardó casi cuarenta años en reconocerse como falso, a pesar de que existían pruebas desde antes de que era un montaje. No cabe duda de que si fue Doyle quien lo montó se debió reír mucho leyendo la prensa.

Autores relacionados Autores relacionados:
Arthur Conan Doyle