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Entradas de febrero de 2009

Literatura Prospectiva

17 de febrero de 2009 en Noticias

Literatura Prospectiva

En un intento por romper las barreras que suelen atenazar al género de la literatura fantástica, un grupo de aficionados y profesionales han decidido poner marcha una nueva iniciativa para acercar un poco los mundos de la imaginación al difícil camino de la literatura generalista.

Literatura Prospectiva cuenta con el apoyo de la asociación Xatafi, que ya con su revista Hélice estaba realizando una labor encomiable dentro del mundo de la crítica literaria, además de portales web como Stardust o Literatura Fantástica.

En la web de Literatura prospectiva se podrán encontrar columnas de opinión, críticas y reseñas, así como referencias desde otras webs que resulten afines o cuyos contenidos puntuales puedan interesar a sus usuarios.

La estación de la calle Perdido de China Miéville

17 de febrero de 2009 en Reseñas

Estación de la calle Perdido

China Miéville es uno de los escritores que han configurado la corriente más nueva y vanguardista dentro de la literatura fantástica que nos llega desde los Estados Unidos. El new weird, o nueva fantasía, intenta escapar de los rígidos corsés impuestos por los amantes de la ciencia ficción más tradicional o los seguidores incondicionales de vampiros románticos o dragones escupefuego.

El new weird es una mezcla, una amalgama que va más allá del simple pastiche o la influencia; además, en China Miéville, el resultado es barroco y grotesco, desafiante y, para qué negarlo, algo pedante.

En La estación de la calle Perdido, Miéville nos mete en el corazón de una ciudad construida a base de capas y más capas, como si de una cebolla se tratara vamos descubriendo el esquema de una compleja sociedad estructurada tanto en lo vertical como en lo horizontal, en clases sociales y en tecnología.

Nos enfrente ya no al sexo entre razas, nos lleva al sexo entre especies, incluso entre especies no demasiado humanas. Y lo hace de tal forma que incluso nos parece algo normal, dejando claro que las relaciones y los sentimientos de seres inteligentes no siempre discurren por donde la moral media dispone.

La trama, aunque compleja y bien elaborada, no nos llevará lejos de lo que pretende: aventuras recubiertas de una pátina filosófica y ganas de sorprender al lector, cambiando perspectivas y utilizando referentes históricos uno detrás de otro como una ametralladora. Ciencia que no es ciencia -al menos real, aunque el uso del método científico está presente en la narración-, llevándonos a un mundo entre la relojería, los gólems y la seudociencia. Un ejemplo claro de ficción que aprovecha el potencial visual de la época victoriana.

La estación de la calle Perdido no es fácil de leer, no gustará a todo el mundo y es posible que sus defectos iguales a sus virtudes, pero no deja de ser una obra original y llena de nuevas sensaciones, ideal para aquellos que piensan que ya nada puede sorprenderles en una novela.

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Revista .38, un número completo con la figura de Michael Connelly

16 de febrero de 2009 en Noticias

Revista .38

Michael Connelly ha sido uno de los invitados que más expectación han levantado durante la última BCNegra, donde recibió el Premio Carvalho.

Connelly es uno de los renovadores de la actual novela negra norteamericana y la gente de la Revista .38 -dedicada, como parece claro, al mundo negrocriminal-, han decidido dedicarle un número completo. En el sumario podemos encontrar el discurso de entrega del Premio Carvalho, varios análisis sobre sus obras más conocidas, como Ciudad de huesos o Deuda de sangre; como complemento un artículo sobre la música en la obra de Connelly y una entrevista al autor norteamericano.

Todo esto y mucho más en un número imprescindible para entrar en ese mundo de Los Ángeles que ha creado Michael Connelly tiro a tiro, cadáver a cadáver.

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La Clave Salomón: Dan Brown ha vuelto

16 de febrero de 2009 en Noticias

Guía Solomon Key

El escritor de best sellers Dan Brown tiene prácticamente a punto su nueva novela, The Solomon Key, todavía sin título oficial en castellano (podría ser La Clave Salomón o La llave de Salomón) una nueva aventura del profesor Robert Langdon en la que se adentrará en los secretos de la masonería. A pesar del secretismo que sobre la novela está manteniendo la editorial de Brown, Ron Howard, director de las adaptaciones cinematográficas de El código da Vinci y de Ángeles y Demonios, no ha podido resistirse a dar la noticia en la presentación de la última de estas películas. Todavía no se conoce la fecha de publicación.

Será la primera novela de Brown desde 2003 en que publicó El Código da Vinci que le dio a conocer en todo el mundo y que fue, tras Ángeles y demonios, la segunda aventura protagonizada por el profesor Langdon. En esta tercera entrega la acción se situará en Washington y los protagonistas de la correspondiente conspiración parece que serán los francmasones. Sin duda, será un gran éxito editorial y, suponemos, tendrá una pobre acogida por la crítica y se llevará al cine en una mediocre película de aventuras.

De manera asombrosa, La clave Salomón ya tiene varias guías y libros de pistas que analizan la trama simplemente con los detalles que ha ido dejando caer Brown durante las entrevistas. Desde luego, hay gente que no pierde ni un segundo en apuntarse al carro del futuro best-seller.

Mientras tanto podemos entretenernos con el generador de libros de Dan Brown, que, si bien creo que no es utilizado por el escritor, a veces parece que de ideas para encargos editoriales.

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Edi.cat: La edición en catalán se pone las pilas

16 de febrero de 2009 en Noticias

Edi.cat

En un contexto de crisis mundial, globalización y aglutinación editorial, las pequeñas editoriales independientes necesitan ser fuertes y competitivas para sobrevivir. Más si cabe si publican en una lengua minorizada como el catalán. Este es el caso de la valenciana Edicions Bromera y las catalanas Angle Editorial y Cossetània Edicions, que han unido sus fuerzas bajo la plataforma Edi.cat para, sin llegar a fusionarse, hacer frente conjuntamente a los retos comerciales que les depara el futuro. Unos retos que, dicho sea de paso, afrontan el resto de editoriales del mundo mundial, independientemente de cuáles sean el tamaño y la lengua de sus catálogos.

“Sin abandonar el modelo actual hay que prepararse para los nuevos modelos que se insinúan en el mercado y estar en primera línea para dar respuesta a las nuevas necesidades sociales de lectores y autores”, explican en el catálogo de presentación del proyecto. Es decir: hay que apostar por el ebook y por dar con nuevas formas viables de comercialización.

Para ello se han impuesto una lista minuciosa de deberes entre los que destaca el propio sitio web de la plataforma, desde donde las editoriales venderán progresivamente todo su catálogo digitalizado. También es interesante la intención de “facilitar la impresión bajo demanda, en formato papel, de aquellos textos y originales que no tengan una salida comercial convencional”.

Resumiendo: libros impresos en formato digital y libros impresos a la carta. Interesante.

El proyecto abre sus brazos al resto de editoriales independientes en catalán. En el caso de Bromera, Cossetània y Angle, sus respectivos catálogos tienen un marcado perfil propio y no se solapan. Habría qué ver cómo encajarían en una fórmula similar varios editores compitiendo por un mismo segmento del público.

Corazón de tinta: ¿Quién es Cornelia Funke?

15 de febrero de 2009 en Divulgación

Corazón de tinta

Desde el fenómeno J.K. Rowling, los medios no han parado de buscarle sucesores, imitadores, seguidores y herederos a la triunfadora maestra de jóvenes magos. Nuestra propia Laura Gallego, la crepuscular Stephanie Meyer, el dragonil Christopher Paolini: cada país parece tener su modelo de literatura fantástica superventas. Así, Alemania tiene a Cornelia Funke, si bien sus historias parecen tener más en común con las de C.S. Lewis, Diane Wynne Jones o con las novelas juveniles fuera del género de terror de Clive Barker (léase la saga Abarath) que con los autores anteriormente mencionados. Una enamorada de los libros, Funke crea personajes que se involucran en un mundo compuesto de magia y, cómo no, libros.

Bebiendo de la estela de otros inventores metatextuales como Michael Ende con su Historia Interminable, Mundo de tinta ofrece cierta originalidad en esta cohorte de profesionales de la literatura comercial de 12 a 17 años, y ha cosechado un gran éxito que se ha traducido, cómo no, en una adaptación cinematográfica con actores de éxito (en este caso, Brendan Fraser, Helen Mirren y Eliza Bennet). Cornelia ya ha sido testigo de la adaptación al cine y al teatro de otras obras suyas en su Alemania natal, pero esta vez ha sido a lo grande, con toda la fanfarria hollywoodense. Por supuesto su trilogía (Corazón de tinta, Sangre de tinta y Muerte de tinta) ha tenido su correspondiente traducción a decenas de idiomas y ha encandilado a niños y a mayores.

Película

Cornelia afirma que algunas personas tienen un don y una habilidad especial que les permite “hechizar” a sus oyentes cuando leen en voz alta (siempre que la SGAE lo permita, claro). Basándose en esto surge su particular mitología, que gira alrededor de la magia de la lectura, una magia que nace de un obvio amor por los libros y por la fantasía. La protagonista de la trilogía, Meggie, es una adolescente con el peculiar poder de introducir en el mundo real a personajes de los libros (y al revés, introducir personas del mundo real en los libros, particularmente en un libro muy especial, el del Mundo de tinta), circunstancia que Funke aprovecha para enseñar a sus lectores sobre todos los libros que puede. No en vano, Cornelia estudió pedagogía y ha trabajado con niños desde siempre; sus primeros cuentos fueron escritos para ser utilizados en terapia con niños problemáticos.

Aficionada a la ilustración (ella misma crea los dibujos que adornan sus libros, en los que tiene mucho cuidado de no retratar a ningún personaje para no influir en la visión personal que de éstos puedan tener los lectores), descubrió sorprendida que dibujar con las palabras le gustaba incluso más que con un lápiz, y tras varias series de novelas de relativo éxito como Las gallinas locas o Hugo el fastasma, su novela Dragon Rider arrasó en las listas de ventas, y con la saga Mundo de tinta obtuvo el peso que la ha llevado a figurar en la lista de las cien personas más influyentes del mundo de la revista Time. Funke se apunta al carro de novelas de fantasía infantil/juvenil adaptadas al cine comercial, y se mantiene en la línea de otras obras que utilizan el objeto libro como portal de entrada a un mundo mágico (como fue el caso de la ya mencionada Historia Interminable, o la más reciente Crónicas de Spiderwick).

Frente a las obras juveniles más modositas y dulces de no hace tanto, estas nuevas obras de fantasía no temen acercarse al dolor, la muerte e incluso la injusticia, en un intento de tratar al lector adolescente no ya como niño, sino como lector capaz de asimilar, hasta cierto punto lógico, conceptos más propios del mundo adulto. Tal vez por esto estas novelas, desde Harry Potter hasta Un puente a Terabithia, sean tan atractivas no sólo para los jóvenes, sino también para sus padres.

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La Duda, de John Patrick Shanley

14 de febrero de 2009 en Divulgación

La duda

John Patrick Shanley es considerado por los vecinos del Bronx, que ya lo incluyeron en el Bronx Walk of Fame en 2004, como uno de sus más importantes paisanos. No el más famoso, desde luego, teniendo en cuenta a nombres como el guitarrista de los KISS “Ace” Frehley, el rapero Afrika Bambaataa, la escritora Mary Higgins Clark o el actor Danny Aiello (por no mencionar a los recurrentes Woody Allen, Al Pacino, Calvin Klein o J.Lo), pero sí uno de los que se hizo popular utilizando el Bronx como sujeto activo de su carrera como guionista, dramaturgo y director teatral y cinematográfico. Lo paradójico es que, si bien la mayor parte de su obra está ambientada en el barrio en el que creció, su único Oscar (hasta ahora, ya se verá si 2009 le tiene reservado alguna sorpresa) lo consiguió por un guión, el de la película protagonizada por Cher y Nicolas Cage, Hechizo de luna, que tomaba como trasfondo Brooklyn y no el Bronx.

No es el caso de Doubt: A ParableLa Duda-, la obra teatral que acaba de ser llevada exitosamente al cine y que cuenta una historia ambientada en un estricto colegio católico del Bronx durante los años 60. Aunque no es determinante para la historia, la pincelada social, más allá de la rigidez educativa de la directora de la institución en contraposición a las opiniones menos conservadoras del sacerdote protagonista, queda de manifiesto en el hecho de que acaba de ingresar el primer estudiante negro de la historia del colegio.

Ganadora de cuatro premios Tony y del Pulitzer a mejor pieza teatral, se estrenó fuera de los circuitos de Broadway en noviembre de 2004, en donde se puso de manifiesto de inmediato que tenía más que posibilidades de dar el salto a los teatros más importantes de Nueva York. Así, tan sólo cinco meses después de su estreno, pasaba al Walter Kerr Theatre, uno de los más pequeños de Broadway, en donde permaneció año y medio de forma ininterrumpida acumulando medio millar de representaciones. El Pulitzer fue el espaldarazo definitivo y la confirmación para Shanley de que aquella pequeña historia ambientada en su barrio en los años 60 (una constante, lugar y tiempo, de su carrera) podría llegar a funcionar también en la gran pantalla.

Shanley

Porque, más allá de todo esto, el Bronx, así como escenario habitual en la obra de Shanley y de otros muchos escritores y cineastas nacidos allí, en él vuelve a reivindicarse como algo más que una amalgama étnica (irlandeses, italianos, dominicanos y afroamericanos enemistados entre ellos de forma continua) y un nido de delincuencia que desde allí se extiende, hacia el sur, por toda la gran manzana. El Bronx podría ser el corazón, ya no de Nueva York, sino de los Estados Unidos urbanos: un corazón formado por gente sencilla, por obreros blancos, negros y latinos, un lugar en el que el jazz se expandió como la pólvora, en donde se tocó buen rock en los garajes de familias católicas y la sopa primordial donde nació el hip hop. Por eso John Patrick Shanley es el prototipo de buen vecino del Bronx: ha podido, desde su posición, seguir alimentando la leyenda negra del distrito pero, en cambio, ha optado por dignificarlo contando pequeñas historias que podrían ocurrir en cualquier otro lugar de los Estados Unidos.

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Libros para San Valentín: Huyamos de los tópicos

13 de febrero de 2009 en Divulgación

Cor

Llega otro año esa fecha que los enamorados adoran y los solteros desprecian, ese temible 14F donde las tiendas se llenan de corazones, peluches y bombones, las floristerías hacen su agosto y las discográficas ponen a la venta recopilatorios románticos. Como nosotros no íbamos a ser menos que las discográficas, recopilemos a continuación una lista de esos grandes clásicos románticos de la literatura universal (y algunas alternativas si éstos os tienen ya aburridos):

Romeo y Julieta: El primer libro que acude a la mente con sólo pronunciar la palabra “amor”, Shakespeare recurre al pathos de la tragedia para dignificar la historia absurda de una relación amorosa aún más absurda. Dos familias enfrentadas, dos jóvenes enamorados, un amor imposible… Sólo un consejo: Si vas a tomarte una poción que haga pensar a todos que estás muerta para así poder escaparte de la ciudad con tu querido, acuérdate de avisar a tu chico. Proponemos una alternativa shakesperiana: Déjate seducir por el poder de los celos y la pasión, déjate arrastrar por la fuerza de Otelo.

Cumbres borrascosas: Con un amor tan tempestuoso como el entorno en que se desarrolla, esta obra enlaza con maestría personajes histéricos, fantasmas y desolación tanto personal como meteorológica. Si tu corazón es demasiado frágil para soportar tanta emoción, recomendamos algo más suave y no por ello menos intenso, la fabulosa Jane Eyre, y todo queda en familia. Quien no se estremezca con las experiencias de Jane en el internado tiene un corazón de piedra, sabiendo además que dichas experiencias están basadas en los propios años de las hermanas Brönte en un internado, años que mermaron sensiblemente su salud y acabaron acelerando su muerte.

Cumbres

Las amistades peligrosas: Un compendio epistolar que narra las desventuras amorosas de la alta sociedad francesa más fastuosa, lamentablemente su calidad e interés literario no se halla a la altura de su emocionante y esteta adaptación al cine de la mano de Stephen Frears. Intrigas de la alta y baja sociedad podemos encontrarlas a millares, pero si buscamos personajes fascinantes y complejos, qué mejor que La feria de las vanidades, de Thackeray. Becky Sharp es uno de esos personajes que se incrustan en el recuerdo y se niegan, tozudos, a marcharse.

Veinte poemas de amor y una canción desesperada: ¿Quién no ha oído aquello de “Me gusta cuando callas porque estás como ausente”? ¿Ha habido alguna vez una forma tan elegante de decirle a alguien que cierre la boca? Es posible que algunos lectores conozcan ya este conjunto de poemas casi de memoria, y busquen alguna alternativa que no signifique tener que desempolvar los libros de Bécquer y Antonio Machado. Si Las flores del mal de Baudelaire son demasiado oscuras para su gusto, siempre pueden atreverse con romanticismo puro y duro (pero con elegancia) en los versos de Kavafis, Vicente Huidobro o el mismísimo Quevedo.

El manuscrito carmesí: Hay muchas obras, históricas o actuales, que hablan de la Alhambra. El gran Washington Irving con sus Cuentos de la Alhambra, sin ir más lejos. No es necesario recurrir a Antonio Gala para leer fábulas ambientadas en Granada, por lo que El manuscrito carmesí no es una novela de lectura obligatoria, a pesar del sello Premio Planeta. Alternativa recomendada: La parte de atrás de una caja de cereales. Cierto que no es tan romántico y tiene poco que ver con el día de San Valentín, pero es más instructivo, sano y está mejor redactado.

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Libros para San Valentín: Amores perros

13 de febrero de 2009 en Divulgación

San Valentín

Ni empalagan ni tienen finales felices; a fin de cuentas, no todo el monte es orégano y, en la vida real, no todas las historias de amor son posibles, viables y acaban bien con el consabido y ya casi digno de chiste “y comieron perdices”. Con los libros pasa exactamente lo mismo.

El señor de los anillos, de J. R. R. Tolkien (1954). No sólo en este libro del inmortal autor inglés aparecen varios amores imposibles o abocados al desastre: en el grueso de su obra, al igual que sucede en las mitologías celta y escandinava de las que principalmente bebió, hay referencias a historias de amor que no acaban precisamente bien. En el Silmarillion (1977) existen varias, siendo particularmente importante (y muy mencionada directa e indirectamente en su obra cumbre) la que incumbe a Beren y Lúthien. En El señor de los anillos la historia de estos dos amantes se repite en las figuras de Aragorn y Arwen. Al igual que aquellos, la única manera de estar juntos es a través del sacrificio de la chica y la renuncia a la inmortalidad. Supongo que muchos podrían opinar que estamos, después de todo, ante un final feliz, pero un amor anti-natura (en ambos casos un mortal y una inmortal) que sólo puede llevarse a cabo si una de las partes renuncia a su propia naturaleza no se me antoja demasiado satisfactorio, sobre todo para una de las partes (huelga decir cuál). ¿El amor aliena? Lo que es seguro es que la literatura universal está llena de este tipo de sacrificios románticos. Sin salir de este libro, la fallida relación entre Éowyn y Aragorn, ya que para él la motivación principal para reclamar su corona es conseguir a Arwen, ofreciéndole a la rohirrim unas calabazas como pocas se han visto en la literatura, acaba con ella en los brazos de Faramir, que precisamente se ha enamorado más de la tristeza que emana de ella que de ella misma. Otra historia de amor que da en qué pensar.

Plataforma, de Michel Houellebecq (2001). Ya desde el principio de esta sensacional novela queda claro para cualquier lector avispado que Michel Renault, el protagonista, no puede participar en ninguna relación de amor como sujeto activo. Ni siquiera en una poco convencional como la que le ofrece el personaje de Valérie: incluso con ella, y aunque moderadamente feliz para lo que en Renault es habitual, se deja llevar una y otra vez casi sin involucrarse. La redención final no se lleva a cabo porque, justo cuando parece que Renault empieza a sonreír por algo más que por unas piernas de mujer abiertas, las cosas se tuercen. Del todo.

Lo que queda del día, de Kazuo Ishiguro (1989). Aquí ni siquiera hay amor, ni correspondido ni sin corresponder: los sentimientos de Stevens y Miss Kenton son, para él, algo tan accesorio, que ni siquiera son importantes realmente todas las cosas que harían de su relación algo imposible. Lo realmente trascendente es el sentido del deber por lo que no habrá opción para indagar y preguntarse si siente por Miss Kenton algo más que la complicidad nacida tras años de trabajo codo con codo. Lógico en alguien que nunca amó y que jamás, debido a su posición, tuvo la oportunidad de madurar afectivamente, al creer que, sencillamente, esas cosas no están hechas para él.

Nombre de la rosa

Pórtico, de Frederik Pohl (1977). También hay una historia de amor y desamor encerrada en una de las más importantes novelas de ciencia ficción del siglo XX. Un amor de ida y vuelta, y nunca mejor dicho si se echa un vistazo a la premisa de la obra, en el que Robinette Broadhead, protagonista único de Pórtico, no puede decidir. La imposibilidad de ser feliz en unas circunstancias extremas en las que la única manera de conseguir un futuro consiste en jugarse el cuello, literalmente, en cuanto se presenta la oportunidad (y todo ello con una posibilidad, ya no sólo de éxito, sino de supervivencia, desfavorable) incide negativamente en el ánimo de Broadhead. Porque, después de todo, y si la máxima es un descorazonador No future, ¿para qué preocuparse por mantener dentro de la cordura unos lazos afectivos que no van a poder llegar a buen término? Ante todo esto no queda otra opción, al menos para él, que la desidia. Y un amor dominado por este sentimiento puede explotar en cualquier momento.

El nombre de la rosa, de Umberto Eco (1980). Para terminar, y ya que he hablado de los amores que suponen un sacrificio extremo, de los amores truncados, de los amores insinuados y nunca conseguidos y de los amores apáticos, qué mejor broche que los amores prohibidos. En esta inmortal obra, además, están literalmente prohibidos. Sea el “amor” (pongamos muchas comillas ante lo que no es más que el descubrimiento del placer erótico) entre el pobre Adso de Melk y una campesina, prohibido en cuanto él está limitado por unos votos monásticos, como el goce homoerótico de algunos de los monjes (que unen el desacato al voto de castidad a un amor anti-natura inconcebible en la Edad Media europea), es evidente que nada puede salir bien. De hecho, todo lo contrario.

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Placeres Prohibidos

13 de febrero de 2009 en Reseñas

Placeres Prohibidos

¿Necesitas saber donde ha dejado tu recién difunto marido el testamento?¿No puedes dormir sabiendo que nunca le confesaste algo? no te preocupes, lo que necesitas es un reanimador, un profesional capaz, gracias al vudú y a sus poderes innatos, de hacer volver a la vida al muerto para que puedas encararte con él. Anita Blake es una de estas reanimadoras, pero, además, es una ejecutora, con permiso legal para eliminar a los vampiros que han traspasado los límites de la ley, al tiempo que colabora habitualmente con la policía en casos relacionados con el mundo sobrenatural.

Laurell K. Hamilton publicó en 1992 el primer libro de Anita Blake, Placeres Prohibidos [Gigamesh]. La acción se desarrolla en Sant Louis, en un presente alternativo en el que los vampiros “han salido del armario” viendo reconocidos sus derechos como ciudadanos en los Estados Unidos. Así pueden, entre otras cosas, crear negocios, con gran éxito en el sector de espectáculo: mención aparte merece la Iglesia de la Vida Eterna, en la que los humanos son convertidos voluntariamente en vampiros, otorgándoles así la vida eterna aquí y ahora. No sólo los vampiros están ahora al descubierto, sino que cambiaformas como los hombres lobo, los hombres rata, o los propios zombies, están ahora al orden del día. En este primer libro, una serie de asesinatos a vampiros hacen que la propia comunidad vampírica, encabezada por Nikolaos, recurra a Anita Blake para ayudarles viéndose envuelta en una extraña y peligrosa aventura.

Poco a poco, de la mano, entre otros, del vampiro Jean Claude irá conociendo un mundo, no sólo peligroso sino muy complicado, al tiempo que va aumentado sus poderes y aceptando su naturaleza; conforme avanzan los libros, catorce en total, la violencia y el sexo se hacen más presentes. Todo ello es contado en primera persona por la propia Anita con un curioso sentido del humor. En el mundo de Anita Blake los vampiros, al menos la mayoría, son viciosos, atractivos y peligrosos; una especie de seres sobrenaturales rodeados de sensualidad decadente. No todo van a ser novelas románticas con adolescentes en apuros.

Podemos ver a Anita Blake como la antecesora literaria de otra cazavampiros famosa, Buffy Summers, aunque las aventuras de la cazadora de Sunnydale no evolucionen igual de deprisa hacia una historia más adulta.

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