El estado de la nación de José Ovejero:
Sería tan hermoso que fuesen ellos/ los culpables, ellos/ los asesinos. Podríamos sentarnos,/ tranquilamente, a escuchar sus palabras, / desentrañar sus sonrisas, verlos debatirse/ como títeres, /como historiadores/ como condenados, y luego bastaría accionar el mando/ cambiar de canal o de Historia o, incluso/ de pasado.

Últimas diez críticas y comentarios de El estado de la nación
Este libro todavía no ha sido comentado ¿Quieres ser el primero?