Me encanta leer. Casi cualquier cosa. Hay momentos en que necesito algo que me haga pensar, aprender, que me cueste entender para así tener que reflexionar y hacer una lectura pausada. En esos momentos necesito algo como Cien años de soledad. Pero en otros sólo quiero entretenerme y una historia que me enganche y entonces aparecen Harry Potter o últimamente Crepúsculo. ¿Mucha contradicción?