Compré y leí este libro por mi interés en el personaje histórico de Akhenatón más que por su autor, al cual no conocía. La verdad es que la obra no está a la altura del personaje. El escritor, al parecer, pretendía con su secuencia de relatos paralelos hacer un caleidoscopio sobre las diversas y contrapuestas visiones que se tuvieron y se tienen sobre este faraón (para unos fue un hereje o un loco irresponsable, pero para otros, un visionario espiritual y un pionero del monoteísmo). Sin embargo, el efecto literario que se pretendía no se logra (dejarnos en la duda sobre quién era realmente Akhenatón). La idea literaria era buena, pero fracasa y el libro termina aburriendo. Creo que el error estuvo en la superficialidad: Un tema histórico tan rico y excepcional merecía un enfoque psicológico y político de las motivaciones subyacentes.