Me pareció una novela insoportable. Uno de esos "ladrillos" literarios, llenos de pretensiones. En lugar de contar una historia, hay numerosas disgresiones. El autor se pone a "filosofar", sin que esas disgresiones logren la altura de un Umberto Eco en "El nombre de la rosa", por poner un ejemplo. Para colmo, la historia comienza siendo una cosa y de pronto el autor parece olvidarse de lo que estaba contando, y de pronto el libro se convierte en otra cosa.