reinga (25 de septiembre de 09)
No tan elaborado como la saga de Tinta, pero excelente para lectura de niños y adolescentes (aunque los adultos lo disfrutarán). Una historia narrada de forma clara y sencilla que nos deja ver nuevamente que Cornelia Funke puede crear situaciones mágicas y finales felices. Los adultos pueden encontrarlo demasiado sencillo pero eso no le resta valor ni entretenimiento a la historia