Segundo libro que leo de Günter Grass, después de "El Rodaballo", y probablemente el último que lea de este autor. Su estilo, de difícil lectura, no acaba de absorberme, y a pesar de que la historia de Oscar Matzerath tiene momentos álgidos, resulta a menudo algo pesada y falta de originalidad. Larguísimo libro no recomendable para lectores ocasionales.