Como decía Celia Cruz: "asuuuca!!". Dios! Cuánto almíbar! La verdad es que no puede haber amor más grande y más melodramático que éste. Grandes románticos como Lord Byron o Becquer se caerían de culo ante este culebrón.
Pero bueno, trama aparte, hay que decir que el libro está decentemente escrito. La narración tiene ritmo y la autora te mete de lleno en la historia. Chapó para ella. La primera mitad, sobretodo, es muy interesante. Luego, inevitablemente, la trama pierde fuelle, gana en inverosimilidad y en conjunto al libro le sobrarán, así a ojo, unas 200 páginas.