La espontaneidad de Cortázar al escribir no tiene precio, hasta el día de hoy abro el libro azarosamente y señalo con el dedo algún renglón, topándome con frases inigualables. Personalmente disfruté más la historia de París que la de Argentina, el encanto de la Maga es magnético. Y si bien existen dos maneras técnicas de leerlo, Rayuela no deja de ser muchos libros en uno, por lo que siguiendo la libertad de sus páginas, hay que darse el gusto de seguir el orden que se te antoje, atrás, adelante, con tablero un rato, después ya no, da igual! No deja de sorprender la genialidad y nivel cultural del autor!