Es un libro que hay que leer antes de los veinticinco años, pues corremos el riesgo de que después de esa edad, ya no nos seduzca su fantasía, su poesía, su gran vigor ensoñador y la aplastante historia de amor de Horacio y la Maga. Hay pasajes a los que volvemos con el tiempo, hay escenas imperecederas, pero ante todo hay una búsqueda, que puede ser infinita en los vericuetos de la nostalgia, del abandono, de la bohemia y de la soledad que este gran escritor supo plasmar como ninguno en un canto profundo al amor, al gran amor de la entraña que si bien no lo explica las palabras, en el intento dibuja paraísos insospechados. Este libro es pura poesía, con pasadizos oscuros, con lluvia desopilante, con una magia inagotable.