Este libro representa la transformación de niños a adultos de los únicos muñequitos de Dresde que sobrevivieron al espeluznante encierro en el ático.
Está repleto de sentimientos de venganza. Cathy está enamorada de Chris, pero no se permite estar con él, porque no quiere cometer el mismo pecado de sus padres; mantener una relación incestuosa. Por ello pasa por dos matrimonios, para intentar olvidarle, y también se convierte en amante de Bart, el marido de su madre, para vengarse de lo que les hizo siendo niños. Tiene dos hijos, uno con Julián, su primer esposo, y otro con Bart. Sin embargo, Chris lucha por estar junto a ella y que acepte su amor. Se arma de paciencia sabiendo que al final, ella terminará junto a él.