La trama de Los mares del sur, no me subyugó, es otra historia detectivesca más. Yo decidí soportar el cliché gastado del protagonista que siempre seduce a todas las mujeres sin importar edad ni posición social y las peroratas antifranquistas del libro, para buscar el placer que me une al detective. Manuel Vásquez Montalbán, maneja la preparación de los deliciosos platos como parte substancial de la trama de la serie Carvalho. En Los Mares del Sur, aves de corral hembras, veloces liebres, vulgares cerditos, se unen en insospechado maridaje con joyas aromáticas como la canela, el clavo o la alcaravea. La emblemática paella se rebela ante los extranjerismos y expulsa de su caldero a la lacrimosa cebolla y a los habitantes del mar. Los glotones neófitos se ven provocados por los Flaons que suman, impúdicamente, calorías al combinar almendras, azúcar, harina y otros ingredientes no menos aditivos. Ante este mero abrebocas, me quedan ávidas las papilas gustativas porque, para 287 páginas, 2 o 3 recetas rescatables, me dejan famélica. Para una serie que a la fecha cuenta con 22 títulos, tengo la esperanza de que en los próximos que lea, Carvalho se haya cansado “en realidad” de su militancia política y Vásquez Montalbán decida olvidarse de la templanza gastronómica.