50 ediciones en Brasil, traducido a 20 idiomas. Cuántos árboles a tomar viento... ¿para esto?
A ver, como matemática recreativa: psssse. Malo. He leído cosas mejores. Esto es: hay libros con problemas más interesantes y que están explicados de forma mucho más didáctica. Un ejemplo: Raymond Smullyan (aunque este le dé más a la lógica)
Aquí los problemas son "tramposillos" y voy a poner un ejemplo. Problema 1. Hay que repartir una herencia de 35 camellos entre 3 hijos. A saber 1/2 para el primero, 1/3 para el 2º y 1/9 para el último. El matemático llega, reparte, todos los hijos contentos y además consigue un camello para él mismo. Parece magia.
No lo es. 1/2+1/3+1/9=17/18, traduzco: la herencia no contempla el reparto de TODOS los bienes. En otras palabras, tengo 100, reparto 90 entre mis hijos y los 10 restantes para el primero que pase.
A ver, esto no es matemática, es trampear el enunciado para que te cuadre el resultado. Mal, muy mal.
Pero aún hay más. Como novela: peor. El libro te mete en Bagdad año 1300, más o menos, y parece...EL PAIS DE LAS MARAVILLAS. No hay hambre, no hay pobres, todo son palacios, lujos, cultura, gente que no trabaja,... no hay página del libro donde no aparezca la palabra: bellísimo. Todo es bellísimo, todo es precioso, todo perfecto.
Al loro, que piso el final (no leas si vas a pillar el libro). El protagonista no hay página donde no bendiga a Alá. Se sabe las palabras y letras del Corán, para, al final del libro ¿convertirse al cristianismo? Baaaaaah.
Resumo: no me lo creo.