Es mi libro favorito. Lo he leído 4 veces, más otras tantas que lo he prestado. No me canso de hacerlo. Es delicioso de leer y sus personajes, entrañables. Usa un castellano antiguo pero perfectamente entendible. Maravilloso. Juan Eslava ha sabido combinar trama, fina ironía y descripción paisajística como sólo un maestro sabe hacer.