Es un libro largo pero su lectura es entretenida por lo que tiene de relato de una adolescencia y el deseo de salir el protagonista de su mundo rural. Se demora demasiado en algunos pasajes que aportan poco interés y ninguna información. Es casi como una novela autobiográfica , con páginas enteras para abrir una puerta o acabar de salir de la casa. Recuerda un poco a Proust, con muchas subordinadas y revueltas. A veces se va por los cerros de Úbeda (ja, ja esta comparación me ha venido que ni "pintiparada") pero es que la mayor parte de la novela va de su vida en Úbeda. Aun así vale la pena. con diferencia, es la mejor novela de Muñoz Molina.