En "Esperando a los Bárbaros", Coetzee juega con el terror psicológico de toda una comunidad. Nos enseña crueles técnicas de tortura; amores absurdos, morbosos y violentos; la locura y la sicosis colectivas; la sedición; el abuso de poder.
En "Esperando a los Bárbaros" todo puede ser nada.
Una novela redonda.