Al principio estaba un poco reacia a leerlo, imaginaba que era demasiado cursi y pasteloso pero es una obra de una riqueza lingüística increíble. Además es bonita, bastante bonita.
Son personajes faltos de moderación, preocupados únicamente por sus pasiones que desde el comienzo quedan marcadas, pero no son personajes tan planos: Julieta es la joven enamorada capaz de mentir a sus padres y a su ama y confesora con tal de estar con su reciente marido, y Romeo es el enamoradizo que parece no tener sentido de la moderación aunque lo intenta y que finalmente actúa con coherencia a su forma de ser, acabando como el desea con su amada, sea como sea.
Un auténtico clásico.