Excelente, es un adjetivo pobre para describir lo genial que es este libro.
451 grados farenheit, es a la temperatura en la que el papel se convierte en ceniza.
Ya desde este momento, Bradbury nos está adelantando y enseñándonos a leer y a analizar un libro.
Es una novela corta y muy fácil de leer, todo el tiempo sentís que te encontrás en escena. Los personajes, como siempre en sus libros, no están profundamente descritos, lo que te da un abanico de posibilidades de como imaginártelos.
Es un libro que da para reflexionar sobre el mundo en que vivimos en la actualidad, ya que por ser un clásico su temática se mantiene y mantendrá vigente siempre...