Otra vez Vasconcelos nos lleva al límite de nuestros sentimientos y deja la pregunta de cuando la realidad pasa a ser locura y nuestras locura realidad. El autor juega de principio a fin con nuestra conciencia, con nuestros valores y preconceptos culturales que caen como gigantes de pie de barro. Por lo menos a mi ¨me movió el piso¨ e hizo aflorar sentimientos escondidos. Una novela fuerte pero con mucho contenido cultural y espiritual,como todas las obras de este gran autor.